El Vino Naranja del Condado de Huelva, respaldado por la Indicación Geográfica Protegida (IGP), ha vuelto a situarse en primer plano en la cata profesional organizada por Andalucía Trade en la Embajada de España en Londres. Esta acción de promoción internacional ha congregado a las principales denominaciones de origen vitivinícolas andaluzas con la finalidad de mostrar la excelencia de los vinos de la región a importadores, distribuidores, prescriptores y medios especializados del mercado británico.
Según ha señalado la DOP en una nota de prensa, la participación del Vino Naranja del Condado de Huelva en este selecto evento representa “una nueva oportunidad” para “consolidar su posicionamiento internacional como uno de los productos enológicos más singulares de Andalucía y de España, gracias a un proceso de elaboración único y a una tradición centenaria que únicamente se mantiene viva en el territorio del Condado de Huelva”.
En la actualidad, dieciséis bodegas forman parte de la IGP Vino Naranja del Condado de Huelva. Todas ellas preservan un método de elaboración artesanal transmitido de padres a hijos y sometido a un exigente pliego de condiciones que asegura la autenticidad, la calidad y el origen de este vino aromatizado tan característico.
El presidente del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas Condado de Huelva y Vinagre del Condado de Huelva y de la Indicación Geográfica Protegida Vino Naranja del Condado de Huelva, Vicente Pérez García de Prado, ha recalcado que “participar en una acción promocional de este nivel supone una magnífica oportunidad para seguir dando a conocer un producto absolutamente exclusivo, que no puede elaborarse en ningún otro lugar del mundo bajo estas condiciones de calidad y origen”.
“El mercado internacional demanda cada vez más productos auténticos, con historia y diferenciación, y el Vino Naranja del Condado de Huelva reúne todas esas cualidades”, ha indicado.
Asimismo, Pérez García de Prado ha remarcado que “la internacionalización constituye una de las prioridades del Consejo Regulador”. “El Reino Unido continúa siendo uno de los mercados estratégicos para el vino español y acciones como esta permiten que importadores y profesionales descubran un producto que sorprende tanto por su complejidad aromática como por su extraordinaria versatilidad gastronómica”.
Un vino singular con un método de elaboración propio
El Vino Naranja del Condado de Huelva parte de los vinos blancos acogidos a la Denominación de Origen Protegida Condado de Huelva, elaborados en su mayoría con la variedad autóctona Zalema, emblema del viñedo onubense y responsable de más del 80 % de la superficie de viña en la comarca.
Esta uva, adaptada desde hace siglos al clima del Condado de Huelva, proporciona vinos frescos, equilibrados y de gran finura aromática, lo que la convierte en la base idónea para el Vino Naranja. Su rasgo diferencial está en el proceso de aromatización natural.
Para ello se utiliza un preparado obtenido mediante la maceración de cortezas secas de naranja en alcohol vínico durante un mínimo de seis meses, con al menos 200 gramos de corteza por litro de alcohol y en recipientes de menos de 1.000 litros. Después, este preparado se clarifica y se añade cuidadosamente al vino base, aportando los inconfundibles matices cítricos que caracterizan al producto final.
El proceso se completa con un envejecimiento obligatorio de al menos dos años en botas o bocoyes de roble con una capacidad inferior a 650 litros. Esta crianza confiere al vino equilibrio, complejidad y elegancia, haciendo del Vino Naranja del Condado de Huelva un vino aromatizado de marcada personalidad.
La producción de Vino Naranja está ligada a la historia del Condado de Huelva desde el siglo XIX. Su reputación quedó plasmada en bodegas históricas como la antigua Bodegas del Diezmo Nuevo de Moguer y también en la literatura española, donde el poeta moguereño Francisco Garfias lo ensalzó como uno de los grandes referentes gastronómicos de su tierra.
El reconocimiento oficial se alcanzó en 2011 con la protección específica de la Indicación Geográfica Protegida, que afianzó un modelo de elaboración destinado a salvaguardar tanto a los productores como a los consumidores frente a imitaciones y a garantizar el respeto de estrictos estándares de calidad.