La ventriloquia es un arte que consiste en modificar la voz de forma que parezca venir de lejos. En el sector energético se practica mucho; por ejemplo, en las críticas a los planes ratificados por el Gobierno de Pedro Sánchez para cerrar todas las centrales nucleares españolas entre 2027 y 2035.
Foro Nuclear, la asociación que agrupa desde hace 62 años a la industria sectorial -incluidos los grandes grupos propietarios de las centrales- quiere atrasar cuatro o cinco años el apagón para cubrir los «sobrecostes» del VII Plan General de Residuos Radiactivos, aprobado en diciembre. Nada nuevo.
Las grandes compañías -la voz que viene de lejos- han defendido siempre la extensión de la vida útil de las centrales nucleares más allá de los 40 años planteados en su diseño, eso sí, con la condición de que aporten beneficios a la caja.
