Este jueves, la Comunidad de Madrid solicitó al Estado la declaración de la Situación Operativa 3 del #INFOMA26, dado que, los servicios de seguridad y emergencias se enfrentan a 3 incendios simultáneos fuera de capacidad de extinción que afectan a Castilla-La Mancha, Castilla y León, y Comunidad de Madrid
Esta decisiójn sitúa al Estado al frente de la crisis y encomienda la dirección operativa al jefe de la UME, mientras más de 10.000 personas permanecen evacuadas solo en territorio madrileño.
De este modo, el Gobierno asume la dirección de la lucha contra los incendios que golpean el suroeste de la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila.
En este sentido, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró durante la madrugada la emergencia de interés nacional, correspondiente a la situación operativa 3, por la evolución de los fuegos de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en Madrid, y Burgohondo, en Ávila. Es el máximo nivel operativo previsto por el Sistema Nacional de Protección Civil.
Los incendios continúan sin estar perimetrados
Según fuentes de la Comunidad de Madrid consultados por DEMÓCRATA, los últimos datos apuntan a que, los tres incendios forestales que afectan de forma simultánea a la Comunidad de Madrid continúan sin estar perimetrados ni controlados, pese a los avances logrados durante la noche por los equipos de extinción. La evolución de los fuegos mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencia ante una jornada que volverá a estar marcada por unas condiciones meteorológicas adversas.
Según informa la Comunidad de Madrid, los trabajos desarrollados durante la madrugada han resultado efectivos para frenar el avance de las llamas en algunos puntos. Sin embargo, el fuerte viento previsto para este viernes amenaza con complicar las labores de extinción y obliga a extremar la precaución sobre el terreno.
La situación mantiene evacuadas a más de 10.000 personas de distintos municipios del suroeste madrileño, entre ellos Aldea del Fresno, Villa del Prado, Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias, donde los dispositivos de emergencia permanecen desplegados para garantizar la seguridad de la población.
El dispositivo sanitario del SUMMA 112 ha permanecido operativo durante toda la noche atendiendo los puestos preventivos habilitados en las zonas afectadas, con especial atención a las personas con enfermedades crónicas que han tenido que abandonar sus viviendas.
En las labores de extinción participan más de 270 profesionales, entre efectivos del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, agentes forestales y miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que continúan trabajando de forma coordinada para tratar de estabilizar unos incendios cuya evolución dependerá en buena medida de las condiciones meteorológicas a lo largo de este viernes.
Por qué el Gobierno ha declarado la emergencia nacional
La decisión responde a la coincidencia de varios incendios de enorme capacidad de propagación, unas condiciones meteorológicas especialmente adversas y la necesidad de coordinar medios procedentes de diferentes administraciones.
La Comunidad de Madrid había advertido de que los fuegos presentaban un “potencial de avance sin capacidad de extinción”. Más de 270 profesionales y 40 medios terrestres trabajaban ya en los distintos frentes antes de que el Estado asumiera el mando de la emergencia.
La declaración no equivale al estado de alarma ni a ninguno de los estados excepcionales previstos por la Constitución. Se trata de una figura específica de protección civil que permite concentrar el mando cuando una catástrofe supera el ámbito de una comunidad autónoma o exige una coordinación nacional extraordinaria.
Marlaska se desplazó durante la noche al puesto de mando avanzado instalado en Cenicientos para seguir la evolución de los incendios que afectan a Madrid y a las provincias limítrofes.
Más de 10.000 evacuados por los incendios en Madrid
La Comunidad de Madrid cifra en más de 10.000 las personas evacuadas por los fuegos que afectan a Villa del Prado, Aldea del Fresno, San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa.
Aldea del Fresno, con unos 3.500 habitantes, fue evacuada ante el avance del incendio originado en Villa del Prado. Los vecinos fueron trasladados principalmente hacia Villamanta, mientras también se organizaron desalojos en residencias y urbanizaciones próximas al fuego.
En San Martín de Valdeiglesias, el sistema ES-Alert pidió a los residentes de las urbanizaciones San Ramón y Jaracruz que permanecieran en sus viviendas. También fue confinada preventivamente la residencia de mayores López Rumayor.
Los incendios han provocado además cortes en la M-501, la M-541, la M-507 y la N-403, junto a problemas de cobertura telefónica que han afectado a decenas de municipios del oeste de la región.
Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Almorox y Burgohondo: los incendios bajo la emergencia nacional
La declaración de emergencia de interés nacional afecta a cuatro incendios cuya evolución obligó al Ministerio del Interior a asumir la coordinación de la crisis. En la Comunidad de Madrid, los principales focos se localizan en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, mientras que en Castilla y León continúa activo el incendio de Burgohondo. A ellos se suma el incendio declarado en Almorox (Toledo), que llegó a afectar a territorio madrileño y forma parte del escenario de emergencia.
El fuego de Villa del Prado amenaza también a Aldea del Fresno y ha obligado a movilizar efectivos autonómicos y de la Unidad Militar de Emergencias. Por su parte, el incendio de Almorox, ya en fase de estabilización, mantiene vigilancia sobre distintos puntos calientes tras haber cruzado desde la provincia de Toledo hacia la Comunidad de Madrid.
El segundo gran frente madrileño comenzó en San Martín de Valdeiglesias, cerca del kilómetro 57 de la M-501, y avanzó hacia Pelayos de la Presa. Las autoridades han pedido evitar cualquier desplazamiento hacia la zona y mantener cerradas puertas y ventanas en los municipios afectados por el humo.
En Ávila, el incendio de Burgohondo continúa activo y afecta al entorno del Valle de Iruelas. El fuego ha obligado a evacuar zonas residenciales y turísticas y a confinar municipios como Burgohondo, El Tiemblo y Navaluenga. Según la información facilitada por la Junta de Castilla y León y recogida por Europa Press, alrededor de 1.500 personas han tenido que abandonar sus viviendas o alojamientos y el incendio llegó a presentar un comportamiento convectivo que dificultó gravemente las labores de extinción.
Ayuso pidió al Gobierno que asumiera el control
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, solicitó durante la noche del jueves la activación de la situación operativa 3 al considerar que la coincidencia de varios fuegos había superado la capacidad ordinaria de extinción.
Ayuso reclamó apoyo nacional e internacional y advirtió de que las condiciones meteorológicas previstas para este viernes podían empeorar todavía más el comportamiento de las llamas.
La solicitud provocó inicialmente un enfrentamiento político. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, pidió a la Comunidad que justificara técnicamente la petición y criticó que se hubiera remitido mediante una carta muy breve. Horas después, Interior decretó la emergencia nacional ante el agravamiento de los incendios y la necesidad de concentrar el mando.
Qué cambia desde ahora con la situación operativa 3
Desde la declaración, las decisiones estratégicas dejan de estar repartidas entre los distintos planes autonómicos y pasan a coordinarse bajo la dirección del Ministerio del Interior.
El Estado podrá ordenar la distribución de los medios disponibles, solicitar refuerzos adicionales, coordinar las evacuaciones y establecer prioridades comunes para Madrid y Ávila. La UME dirigirá operativamente un dispositivo en el que siguen participando bomberos autonómicos y municipales, agentes forestales, Guardia Civil, Protección Civil y servicios sanitarios.
La prioridad durante las primeras horas de este viernes será proteger los núcleos habitados, contener los frentes más próximos a las viviendas y aprovechar la reincorporación de los medios aéreos con la llegada de la luz.
Las autoridades insisten en que nadie debe acercarse a las zonas afectadas. Los residentes deben seguir exclusivamente las instrucciones del 112, Protección Civil y los servicios de emergencia, especialmente ante posibles nuevas órdenes de evacuación o confinamiento.
Una madrugada crítica a la espera de la evolución del incendio
La evolución de los incendios durante las próximas horas dependerá en buena medida de las condiciones meteorológicas, especialmente del viento, la temperatura y la humedad, así como de la capacidad de los equipos de extinción para consolidar los perímetros y evitar nuevas reproducciones con la incorporación de los medios aéreos durante la jornada.
Mientras tanto, la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila permanecen bajo el máximo nivel de emergencia previsto por el Sistema Nacional de Protección Civil. Más de 10.000 personas siguen evacuadas en territorio madrileño, a las que se suman alrededor de 1.500 desalojados en la provincia de Ávila, mientras continúan las labores para proteger los núcleos habitados y contener los incendios activos.