Miles de personas se lanzaron a aguas internacionales este jueves para cruzar la frontera entre España y Marruecos y entrar en Ceuta. La comunidad internacional, pero sobre todo algunos socios europeos, han visto y catalogado este acto como un fenómeno de indefensión de las fronteras y soberanía europea.
Más allá de ser un acto que ha desbordado el control fronterizo, mientras Marruecos hacía oídos sordos, algunos socios europeos como Giorgia Meloni y la ministra de exteriores finlandesa, Mari Rantanen, han propuesto expulsar a España del Espacio Schengen, algo que es jurídicamente imposible.
Más allá del debate político, el ordenamiento jurídico de la Unión Europea establece unas reglas muy concretas sobre el funcionamiento de este espacio de libre circulación y no prevé un mecanismo para expulsar a un Estado miembro. De hecho, la respuesta del conjunto europeo hacia España ha sido desplegar FRONTEX para controlar las fronteras.
¿Pueden los socios europeos expulsar a un país del Espacio Schengen?
No. Actualmente no existe en los tratados europeos ni en el Código de Fronteras Schengen un procedimiento que permita expulsar a un Estado del Espacio Schengen por decisión del resto de países.
Esto significa que, aunque un Gobierno reclame políticamente esa medida o varios Estados la respalden, no existe una base legal para ejecutarla.
Entonces, ¿qué pueden hacer contra España?
Aunque no puedan expulsar a España de Schengen, los Estados sí pueden restablecer temporalmente controles en sus fronteras interiores cuando consideren que existe una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior.
Es una posibilidad prevista por el Código de Fronteras Schengen y que ya han utilizado distintos países europeos durante los últimos años por motivos relacionados con el terrorismo, la inmigración o grandes acontecimientos internacionales.
Actualmente, varios Estados mantienen controles reforzados en determinadas fronteras interiores sin que ello suponga abandonar Schengen.
¿Qué tendría que ocurrir para que España dejara de formar parte de Schengen?
Con la normativa vigente, solo cabrían escenarios extraordinarios, ya que no existe un procedimiento específico de expulsión.
En la práctica, las alternativas serían:
- Una modificación de los tratados o de la normativa europea, aprobada conforme a los procedimientos previstos por la Unión Europea, que introdujera un mecanismo de suspensión o expulsión.
- Una salida voluntaria de España del sistema Schengen dentro de un eventual cambio de su relación con la Unión Europea, lo cual es poco probable.
Ninguno de estos escenarios puede producirse mediante una decisión unilateral de otro Estado miembro.
¿Puede la Unión Europea sancionar a España?
Sí, pero no mediante la expulsión de Schengen.
Cuando un país vulnera de forma grave y persistente los valores fundamentales de la Unión Europea, puede activarse el procedimiento previsto en el artículo 7 del Tratado de la Unión Europea.
Este mecanismo permite, en casos extremos, suspender determinados derechos del Estado afectado, como su derecho de voto en el Consejo de la UE, pero no implica su expulsión de la Unión Europea ni del Espacio Schengen.
¿Qué es exactamente el Espacio Schengen?
El Espacio Schengen es la zona europea en la que han desaparecido los controles sistemáticos en las fronteras interiores entre los países participantes.
A cambio, los Estados aplican normas comunes sobre control de las fronteras exteriores, política de visados, cooperación policial y judicial e intercambio de información en materia de seguridad.
Actualmente forman parte de Schengen 29 países europeos, entre ellos la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea y cuatro países asociados que no pertenecen a la UE.
¿Qué ocurre con España en la actualidad?
Las declaraciones realizadas por algunos dirigentes europeos no tienen efectos jurídicos por sí mismas.
En todo caso, otros Estados pueden decidir reforzar los controles sobre las personas que llegan desde España si consideran que concurren las circunstancias previstas por la normativa europea, pero eso no supone que España deje de pertenecer al Espacio Schengen