¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa? Este es el gasto real y lo que aumenta la factura de la luz

El precio de cargar un coche eléctrico en casa puede oscilar entre los 6 y los 15 euros, dependiendo de la capacidad de la batería y de la tarifa eléctrica contratada. Aunque la recarga doméstica sigue siendo la opción más económica frente a los cargadores públicos, el coste final varía en función del consumo del vehículo, el precio del kilovatio hora y el momento del día en que se realice la carga

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Imagen de archivo de coche eléctrico cargando. | EuropaPress
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La expansión del vehículo eléctrico en España ha hecho que una de las preguntas más repetidas entre quienes están pensando en cambiar de coche sea cuánto cuesta realmente cargar la batería en casa.

Frente al precio de la gasolina y el diésel, la electricidad continúa ofreciendo un importante ahorro por kilómetro recorrido, especialmente si se aprovechan las tarifas con discriminación horaria o las horas de menor demanda.

El coste de la recarga doméstica depende principalmente de tres factores: el tamaño de la batería del vehículo, el precio de la electricidad y el consumo energético del propio automóvil. Aun así, los expertos coinciden en que cargar un coche eléctrico en casa sigue siendo, con diferencia, la alternativa más barata para el uso diario.

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico al 100 % en casa?

El cálculo es sencillo. Basta con multiplicar la capacidad útil de la batería por el precio del kilovatio hora (kWh) contratado con la comercializadora eléctrica. Por ejemplo, una batería de 50 kWh cargada con una tarifa de 0,15 euros por kWh supondrá un coste aproximado de 7,50 euros.

En términos generales, una carga completa suele situarse en los siguientes importes:

Capacidad de la batería Coste aproximado a 0,15 €/kWh
35 kWh 5,25 €
40 kWh 6,00 €
50 kWh 7,50 €
60 kWh 9,00 €
75 kWh 11,25 €
90 kWh 13,50 €

 

En vehículos de gran autonomía, con baterías superiores a los 80 kWh, el coste puede acercarse a los 15 euros si el precio de la electricidad ronda los 0,17 o 0,18 euros por kWh. En cambio, quienes disponen de tarifas nocturnas pueden reducir significativamente esta cifra.

El coste por cada 100 kilómetros es muy inferior al de un coche de gasolina

Más allá del precio de una carga completa, el dato que mejor refleja el ahorro es el coste por cada 100 kilómetros recorridos. La mayoría de los coches eléctricos consumen entre 14 y 20 kWh cada 100 kilómetros, por lo que, con un precio de la electricidad de 0,15 euros por kWh, el gasto oscila entre 2,10 y 3 euros.

En comparación, un vehículo de gasolina que consuma entre seis y siete litros cada 100 kilómetros puede superar fácilmente los 10 euros para recorrer la misma distancia con los precios actuales del combustible.

Esta diferencia explica por qué el ahorro en combustible es uno de los principales argumentos de quienes optan por la movilidad eléctrica.

El precio de la electricidad marca la diferencia

El coste final de la recarga cambia de forma considerable en función del precio del kilovatio hora.

Si una batería de 60 kWh se carga con distintos precios de la electricidad, el resultado es el siguiente:

Precio de la electricidad Coste de cargar una batería de 60 kWh
0,10 €/kWh 6,00 €
0,15 €/kWh 9,00 €
0,20 €/kWh 12,00 €
0,25 €/kWh 15,00 €

 

Por este motivo, muchas comercializadoras ofrecen tarifas específicas para vehículos eléctricos que concentran los precios más bajos durante la madrugada, cuando la demanda energética disminuye.

Programar la recarga durante estas horas puede reducir el gasto anual de forma considerable.

¿Cuánto aumenta la factura de la luz?

Otra de las dudas más habituales es cuánto repercute la recarga del coche eléctrico en el recibo mensual de la electricidad. Un conductor que recorra 15.000 kilómetros al año con un vehículo que consuma 16 kWh por cada 100 kilómetros necesitará aproximadamente 2.400 kWh anuales para alimentar su coche.

Con un precio medio de 0,15 euros por kWh, el gasto anual será de unos 360 euros, lo que equivale a unos 30 euros mensuales añadidos a la factura eléctrica.

Si el usuario dispone de una tarifa nocturna más económica, ese incremento puede reducirse todavía más.

Instalar un cargador doméstico permite ahorrar frente a la recarga pública

Aunque es posible cargar un vehículo eléctrico en un enchufe convencional, la mayoría de propietarios opta por instalar un punto de recarga específico o wallbox. El coste de la instalación suele situarse entre 700 y 1.500 euros, dependiendo de la distancia al cuadro eléctrico, la potencia contratada y las características de la vivienda.

La ventaja es doble: no solo disminuye el tiempo necesario para completar la carga, sino que también mejora la seguridad y permite programar automáticamente la recarga durante las horas más baratas del día.

Además, distintas convocatorias del Plan MOVES han incluido ayudas para sufragar parte del coste de estas instalaciones, aunque su disponibilidad depende de las convocatorias y del presupuesto asignado en cada comunidad autónoma.

Cargar en casa sigue siendo mucho más barato que utilizar cargadores rápidos

La diferencia económica entre la recarga doméstica y la realizada en estaciones públicas continúa siendo notable.

Mientras que cargar un coche en casa suele costar entre 6 y 12 euros, hacerlo en un cargador rápido puede elevar el importe hasta 25 o incluso 45 euros, dependiendo de la potencia del punto de recarga y del operador.

Los cargadores ultrarrápidos, pensados para recuperar gran parte de la batería en apenas unos minutos durante un viaje, ofrecen una gran comodidad, pero también presentan un precio por kilovatio hora muy superior al de la electricidad doméstica.

Por ello, los especialistas recomiendan reservar este tipo de infraestructuras para desplazamientos largos y utilizar la recarga en el domicilio como opción habitual, donde el coste por kilómetro continúa siendo el más bajo de todas las alternativas disponibles para la movilidad privada.