Cómo ver el eclipse del 12 de agosto sin dañarse: recomendaciones y riesgos

España vivirá el miércoles 12 de agosto el primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo. Para observarlo será imprescindible utilizar protección homologada durante las fases parciales: mirar directamente al Sol puede causar una lesión retiniana grave, indolora y potencialmente irreversible

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La OCU recuerda que las únicas gafas adecuadas para el eclipse son las específicas para la observación directa del Sol JCCM
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El eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 cruzará España de oeste a este durante el atardecer. La totalidad será visible en buena parte de la mitad norte peninsular y Baleares, mientras que en el sur el fenómeno se observará únicamente como parcial. La franja total pasará por capitales como A Coruña, León, Bilbao, Zaragoza, València y Palma.

El Ministerio de Sanidad identifica la lesión ocular por observación directa como el principal riesgo sanitario asociado al eclipse. La advertencia es especialmente importante porque el daño puede producirse sin dolor inmediato, lo que facilita que una persona continúe mirando al Sol sin percibir que está lesionando su retina.

¿A qué hora se podrá ver el eclipse del 12 de agosto?

Los horarios variarán según el municipio, aunque el eclipse se producirá durante las últimas horas de la tarde y muy cerca de la puesta de sol.

En A Coruña comenzará a las 19.31 horas, alcanzará su máximo a las 20.28 y terminará a las 21.22. La fase total durará aproximadamente 76 segundos. En Palma, el eclipse empezará a las 19.38 y llegará a su máximo a las 20.32, cuando el Sol estará ya muy bajo sobre el horizonte. El Instituto Geográfico Nacional dispone de un visualizador para consultar los horarios exactos de cada localidad.

¿Cómo hay que mirar el eclipse de forma segura?

Durante cualquier fase en la que permanezca visible una parte del Sol deben utilizarse gafas o visores solares que cumplan la norma EN ISO 12312-2 y lleven el correspondiente marcado CE.

Las gafas deben colocarse antes de dirigir la mirada hacia el Sol y mantenerse correctamente ajustadas durante toda la observación. Sanidad recomienda realizar observaciones breves e intermitentes, haciendo pausas periódicas.

Antes de utilizarlas hay que comprobar que los filtros no presentan:

  • Arañazos o raspaduras.
  • Perforaciones.
  • Roturas.
  • Pliegues o dobleces.
  • Separaciones entre el filtro y la montura.

El simple hecho de que unas gafas lleven impresa la referencia ISO 12312-2 no garantiza por sí mismo que hayan sido comprobadas correctamente. La American Astronomical Society aconseja adquirirlas a través de fabricantes, distribuidores especializados, planetarios, museos científicos u organizaciones astronómicas fiables.

¿Sirven unas gafas de sol normales?

No. Las gafas de sol convencionales no sirven para mirar un eclipse, aunque tengan cristales muy oscuros, estén polarizadas o se superpongan varias lentes.

Tampoco ofrecen una protección segura los cristales ahumados, negativos fotográficos, radiografías, discos compactos u otros métodos improvisados. Estos materiales pueden reducir parte de la luz visible, pero no garantizan un filtrado adecuado de las radiaciones que pueden dañar la retina.

¿Se pueden utilizar prismáticos, telescopios o cámaras?

Solamente cuando el dispositivo tenga instalado un filtro solar específico en la parte frontal del objetivo, es decir, en el extremo por el que entra la luz.

No se debe mirar por unos prismáticos, un telescopio o el visor óptico de una cámara utilizando únicamente gafas de eclipse. Las lentes concentran la radiación solar y pueden atravesar o deteriorar el filtro de las gafas, provocando una lesión ocular inmediata y grave.

La NASA recomienda consultar a un especialista antes de utilizar filtros solares con equipos ópticos. El filtro debe estar colocado delante de la lente, nunca entre el aparato y el ojo.

¿Cuándo se pueden quitar las gafas durante un eclipse total?

Solo quienes se encuentren dentro de la franja de totalidad podrán mirar directamente durante el breve periodo en el que la Luna cubra completamente la superficie brillante del Sol.

Las gafas podrán retirarse únicamente cuando haya desaparecido por completo cualquier fragmento luminoso del disco solar. En cuanto reaparezca el primer punto de luz, deberán colocarse otra vez inmediatamente.

En los lugares donde el eclipse sea parcial —como ocurrirá en buena parte del sur de España— no existirá ningún momento seguro para mirar sin protección, aunque quede visible una porción mínima del Sol.

¿Cómo observar el eclipse sin mirar directamente al Sol?

Quienes no tengan gafas homologadas pueden recurrir a sistemas de proyección indirecta. Uno de los más sencillos consiste en realizar un pequeño agujero en una cartulina y proyectar la imagen del Sol sobre otra superficie.

La persona debe colocarse de espaldas al Sol y observar únicamente la imagen proyectada. Nunca debe mirar hacia el Sol a través del agujero. También pueden utilizarse los orificios de un colador o los espacios entre las hojas de los árboles para proyectar pequeñas imágenes del eclipse en el suelo.

¿Qué daños puede causar mirar el eclipse sin protección?

La exposición directa puede provocar fotoretinitis o retinopatía solar, una lesión fototóxica que afecta principalmente a las capas externas de la retina.

Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Una mancha oscura o punto ciego en el centro de la visión.
  • Pérdida o disminución de agudeza visual.
  • Visión borrosa.
  • Distorsión de las formas.
  • Alteración en la percepción de los colores.
  • Molestia excesiva ante la luz.

El daño puede aparecer sin dolor y, una vez producido, ser probablemente irreversible. Ante cualquier alteración visual después del eclipse, Sanidad recomienda acudir cuanto antes a un hospital que disponga de servicio de oftalmología.