La prima de riesgo fue uno de los términos más repetidos durante la crisis financiera de 2008 y la crisis de deuda europea.
Aunque durante los últimos años ha perdido protagonismo, vuelve a aparecer en momentos de incertidumbre económica o política porque sigue siendo uno de los principales indicadores de la confianza de los mercados en un país.
¿Qué es la prima de riesgo?
La prima de riesgo es la diferencia entre el interés que paga un país por financiarse y el que paga otro considerado más seguro.
En Europa, el país de referencia es Alemania, ya que su deuda pública se considera la más fiable de la zona euro.
Por ello, cuando se habla de la prima de riesgo española se hace referencia a la diferencia entre el rendimiento del bono español a diez años y el bono alemán con el mismo plazo.
¿Cómo se calcula?
El cálculo es sencillo. Se resta la rentabilidad del bono alemán a diez años de la del bono español a diez años.
Por ejemplo:
- Bono español: 3,40%
- Bono alemán: 2,10%
La diferencia es de 1,30 puntos porcentuales, es decir, 130 puntos básicos, que es la forma habitual de expresar la prima de riesgo.
¿Por qué es importante?
La prima de riesgo refleja el nivel de confianza que tienen los inversores sobre la capacidad de un país para devolver su deuda.
Si aumenta, significa que los mercados exigen una rentabilidad mayor para prestar dinero al Estado porque consideran que existe un riesgo superior. Si disminuye, indica que la percepción sobre la solvencia del país mejora.
¿Qué ocurre si la prima de riesgo sube?
Un incremento de la prima de riesgo puede tener varias consecuencias. La principal es que el Estado debe pagar más intereses cuando emite nueva deuda pública.
Con el tiempo, ese mayor coste de financiación también puede afectar al conjunto de la economía porque influye en las condiciones del crédito y en la confianza de los inversores.
¿Qué factores hacen que cambie?
La prima de riesgo puede variar por numerosos motivos.
Entre ellos destacan:
- La situación económica del país.
- El nivel de deuda pública.
- La estabilidad política.
- Las decisiones del Banco Central Europeo (BCE).
- Las tensiones internacionales o financieras.
También influyen las expectativas de los mercados sobre el crecimiento económico o la evolución de los tipos de interés.
¿Afecta directamente a las familias?
No de forma inmediata. La prima de riesgo no determina directamente cuánto paga un ciudadano por su hipoteca o por un préstamo.
Sin embargo, cuando permanece elevada durante mucho tiempo puede encarecer la financiación del Estado y generar un contexto de mayor incertidumbre económica que termine repercutiendo en empresas, consumidores y entidades financieras.
Un indicador que sigue bajo vigilancia
Aunque hoy ya no ocupa los titulares con la frecuencia que tuvo durante la crisis de deuda europea, la prima de riesgo continúa siendo uno de los principales termómetros de la confianza de los mercados.
Por eso, cuando se producen episodios de inestabilidad política, tensiones financieras o cambios en la política monetaria del BCE, vuelve a situarse en el centro del debate económico.