El mundo del fútbol está de luto tras la muerte de Franco Baresi a los 66 años. El AC Milan confirmó este viernes el fallecimiento de quien fuera el gran capitán del club durante una de las etapas más exitosas de su historia y uno de los futbolistas más importantes que ha dado Italia.
La noticia llega apenas dos días después de que la entidad 'rossonera' desmintiera los rumores sobre su muerte y pidiera respeto para la privacidad del exjugador y de su familia.
Baresi permanecía vinculado al Milan como vicepresidente honorario y era considerado uno de los grandes símbolos de la entidad. El exfutbolista había sido intervenido en 2025 por un nódulo pulmonar y, según han informado medios italianos, su estado de salud se había agravado en los últimos días.
El AC Milan confirma la muerte de su capitán histórico
El AC Milan comunicó oficialmente el fallecimiento de Franco Baresi mediante un emotivo mensaje en el que destacó que "la historia del Milan llora la desaparición de Franco Baresi" y aseguró que su ejemplo, sus valores y su legado seguirán formando parte del ADN del club para siempre.
La confirmación puso fin a la incertidumbre generada durante los últimos días. El pasado 29 de julio, el club había desmentido las informaciones que daban por fallecido al exdefensa y explicó que atravesaba un momento "difícil y delicado", solicitando respeto hacia su familia. Finalmente, este viernes llegó la confirmación oficial de su muerte.
Una carrera irrepetible con el AC Milan
Hablar de Franco Baresi es hacerlo de uno de los mayores símbolos de fidelidad en la historia del fútbol. El defensa desarrolló toda su carrera profesional en el AC Milan, donde debutó en la temporada 1977-1978 y permaneció hasta su retirada en 1997.
Durante esas dos décadas disputó 719 partidos oficiales, fue capitán durante 15 temporadas y lideró al conjunto italiano en la época dorada dirigida por Arrigo Sacchi y Fabio Capello. Su palmarés con el Milan incluye seis títulos de la Serie A, tres Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales, tres Supercopas de Europa y cuatro Supercopas de Italia. Tras su retirada, el club decidió retirar para siempre el dorsal número 6, un reconocimiento reservado únicamente para las mayores leyendas de San Siro.
Campeón del mundo con Italia
Con la selección italiana también escribió algunas de las páginas más importantes del fútbol internacional. Disputó 81 partidos con la Azzurra y participó en tres Copas del Mundo.
Fue campeón del Mundial de España 1982, logró el tercer puesto en Italia 1990 y alcanzó la final del Mundial de Estados Unidos 1994, donde regresó a la competición apenas unas semanas después de superar una grave lesión de rodilla para disputar los 120 minutos de la final frente a Brasil. Aquella imagen de Baresi jugando infiltrado se convirtió en uno de los grandes ejemplos de compromiso con la selección italiana.
El defensa que cambió la forma de jugar
Más allá de los títulos, Baresi está considerado como uno de los mejores defensas de todos los tiempos. Revolucionó la posición de líbero, destacó por su extraordinaria lectura táctica, su capacidad para ordenar la línea defensiva y su dominio del fuera de juego.
Su influencia trascendió generaciones y sirvió de referencia para numerosos futbolistas que ocuparon posteriormente esa posición. Para muchos analistas, comparte un lugar privilegiado en la historia junto a otras leyendas como Franz Beckenbauer, Gaetano Scirea o Paolo Maldini.
El fútbol despide a una de sus mayores leyendas
Nada más conocerse la noticia comenzaron a sucederse los mensajes de homenaje desde clubes, excompañeros, dirigentes y representantes institucionales. El exdefensa Paolo Maldini recordó a Baresi como un referente dentro y fuera del terreno de juego, mientras que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destacó su compromiso con el deporte y con el país.
La muerte de Franco Baresi supone la desaparición de uno de los grandes iconos del fútbol europeo del siglo XX. Su trayectoria, desarrollada íntegramente en el AC Milan y coronada con un Mundial y numerosos títulos internacionales, lo convierte en una de las figuras más admiradas de la historia de este deporte.