En la mesa, ni religión, ni política, ni deporte. Es un dicho popular que ha evitado conflictos en muchos hogares y que la FIFA adopta parcialmente como norma en los estadios, al menos en lo que respecta a los dos últimos elementos del refrán. La exhibición este miércoles de una pancarta por parte de los jugadores argentinos reclamando las islas Malvinas en la semifinal del Mundial contra Inglaterra ha vuelto a poner sobre la mesa los límites que impone la FIFA a las manifestaciones políticas durante los grandes torneos internacionales.
"Las Malvinas son argentinas", lucía el improvisado cartel. El máximo organismo del fútbol mundial ha decidido abrir una investigación a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por su exhibición durante la celebración de la clasificación de la Albiceleste.
El expediente busca recabar información sobre lo ocurrido, escuchar a los implicados y determinar si la federación argentina ha vulnerado el reglamento disciplinario, que prohíbe expresamente cualquier manifestación de carácter político durante las competiciones organizadas por la FIFA.
Y aunque el organismo insiste desde hace años en que el fútbol debe mantenerse al margen de la política, sus decisiones suelen generar controversia cada vez que un conflicto internacional llega a las gradas de un estadio. Pero ¿qué puede prohibir realmente la FIFA?
¿El reglamento prohíbe cualquier mensaje político?
La respuesta es que sí. El Código Disciplinario de la FIFA y el Reglamento del Mundial establecen que los estadios deben mantenerse como espacios políticamente neutrales.
Por ello, el organismo prohíbe la exhibición de mensajes, pancartas, símbolos o gestos que puedan interpretarse como reivindicaciones políticas, ideológicas o religiosas, independientemente del país del que procedan.
¿Qué prohíbe el reglamento de la FIFA?
El artículo 34.4.3 del Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA 2026 establece que los jugadores y los miembros de las delegaciones tienen prohibido mostrar mensajes o lemas de carácter político, religioso o personal antes del partido, durante los himnos, en el transcurso del encuentro y una vez finalizado.
La norma señala:
"Tanto los jugadores como los demás miembros de la delegación tendrán prohibido mostrar mensajes o lemas políticos, religiosos o personales en cualquier idioma o forma antes del partido, durante los himnos nacionales, durante el partido y tras la conclusión del partido".
La intención de la FIFA es evitar que el Mundial se convierta en un escenario para trasladar conflictos internacionales o disputas diplomáticas.
¿Qué sanción puede imponer la FIFA a Argentina?
El mensaje "Las Malvinas son argentinas", exhibido por varios jugadores argentinos tras eliminar a Inglaterra, ha sido considerado por la FIFA una reivindicación política relacionada con el conflicto de soberanía que permanece abierto entre Argentina y el Reino Unido.
En las próximas horas la AFA recibirá la notificación oficial del expediente y dispondrá de un plazo para presentar alegaciones antes de que el organismo adopte una decisión definitiva. El reglamento contempla diferentes tipos de castigo. En este caso, las dos posibilidades que maneja la FIFA son una multa económica a la AFA o sanciones deportivas para jugadores o miembros del equipo.
El principal protagonista del expediente sería Giovani Lo Celso, quien colocó la pancarta sobre el césped antes de que el resto de jugadores posara con ella durante la celebración. Por los precedentes y por la rapidez con la que debe resolverse el expediente antes de la final del Mundial, lo más probable es que la AFA reciba una multa económica, previsiblemente de un importe similar al precedente de 2014, cuando fue multada con 30.000 francos suizos por exhibir una pancarta con el mismo lema sobre las Malvinas antes de un amistoso frente a Eslovenia.
La opción de una sanción deportiva (como suspender a algún jugador para la final) se considera mucho menos probable, salvo que la Comisión Disciplinaria entendiera que existió una conducta especialmente grave o reincidente.
Otros precedentes
Existen varios precedentes en los que la FIFA ha castigado este tipo de conductas a otros países. En el Mundial de Rusia 2018, los futbolistas suizos Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri fueron multados con 10.000 francos suizos cada uno por celebrar un gol ante Serbia realizando el gesto del águila bicéfala albanesa, interpretado como una reivindicación política vinculada al conflicto de Kosovo.
En ese mismo torneo, el croata Domagoj Vida recibió una advertencia oficial por dedicar un mensaje a Ucrania tras eliminar a Rusia. Más recientemente, durante el Mundial de Catar 2022, la Federación Serbia fue sancionada con una multa de 20.000 francos suizos después de que apareciera en el vestuario de su selección una bandera con un mapa de Kosovo integrado en Serbia y el lema "No surrender".
Asimismo, la Federación Húngara llegó a recibir una sanción de 200.000 francos suizos, además de restricciones de público, por el comportamiento discriminatorio de parte de sus aficionados.
A la vista de estos precedentes, todo apunta a que, si la FIFA considera que la pancarta exhibida por los jugadores argentinos vulnera el principio de neutralidad política, la consecuencia más probable sería una sanción económica para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), más que un castigo deportivo para los futbolistas implicados.