Airbus ha identificado anomalías en el sistema hidráulico de un A320 operado por Air India que la semana pasada experimentó una brusca caída en picado en pleno vuelo. El incidente se vinculó inicialmente a un supuesto positivo en drogas del comandante y ha desencadenado una campaña de pruebas de sustancias tóxicas para los más de 5.000 pilotos de la aerolínea.
El aparato, que cubría la ruta entre Phuket (Tailandia) y Delhi (India), perdió temporalmente los sistemas encargados de gestionar su cabeceo y su inclinación antes de recuperar su operativa normal, según un informe preliminar remitido a la compañía y al que ha tenido acceso “Bloomberg”.
Esta pérdida de control, seguida de la recuperación del avión, se concentró en un lapso de siete segundos, pero la maniobra provocó lesiones a 24 pasajeros y miembros de la tripulación de cabina.
Airbus pidió formalmente a Air India que “facilitara información sobre las actividades de mantenimiento realizadas recientemente en el sistema hidráulico durante el último mes” y que efectuara una serie de verificaciones adicionales en el aparato afectado.
Un portavoz del fabricante señaló que la compañía está proporcionando asistencia técnica a las autoridades encargadas de la investigación y respaldando a la aerolínea, aunque declinó pronunciarse sobre sus propias conclusiones iniciales.
Controles de drogas tras el supuesto positivo
Las nuevas pruebas de detección de sustancias psicoactivas a todos los pilotos de Air India, en vigor desde ayer jueves, abarcan “cualquier sustancia o medicamento que no esté permitido por la normativa vigente”.
Después del suceso, los dos pilotos de Air India que operaban el vuelo del 4 de agosto fueron sometidos a controles toxicológicos obligatorios tras el aterrizaje en Delhi, siguiendo los protocolos de la Dirección General de Aviación Civil.
Los test rápidos iniciales dieron un resultado “no negativo” para el comandante, y un segundo análisis de laboratorio recibido esta semana confirmó la presencia de marihuana en la muestra de orina del piloto al mando.
Como consecuencia, ambos tripulantes fueron apartados de la programación de vuelos de manera inmediata, a la espera de la investigación que lleva a cabo la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos del país, con la colaboración del organismo regulador francés de investigación de siniestros aéreos y del propio Airbus.