American Airlines e Infinium han dado a conocer un avance decisivo para la aviación mundial con la culminación del primer vuelo comercial de pasajeros impulsado con combustible de aviación electrosostenible, conocido como eSAF o electro-SAF.
La ruta enlazó el Aeropuerto Internacional de Corpus Christi (CRP) con el Aeropuerto Internacional de Dallas Fort Worth (DFW), poniendo a prueba en condiciones reales la operatividad y la integración de estos electrocombustibles de última generación en la aviación comercial.
El lote de eSAF empleado se produjo y mezcló en la planta Project Pathfinder de Infinium, situada en Corpus Christi, considerada la primera instalación comercial del mundo dedicada a la fabricación de combustibles sintéticos mediante tecnología de líquido a partir de electricidad (Power-to-Liquids), en funcionamiento desde 2023.
El combustible se mezcló con queroseno convencional cumpliendo las especificaciones de la normativa internacional ASTM para Jet A, lo que permitió su utilización directa en los motores y en la infraestructura aeroportuaria estándar, sin necesidad de modificar las aeronaves ni los tanques de suministro.
Este logro supone la primera entrega en un aeropuerto comercial de Estados Unidos de un combustible sostenible de aviación producido sin materias primas de origen biológico (no biobasado).
A diferencia de los biocombustibles tradicionales, el eSAF desarrollado por Infinium se fabrica mediante la captura de residuos de dióxido de carbono combinados con electricidad de origen renovable.
Gracias a este proceso, es posible recortar en más de un 90% las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de todo el ciclo de vida del combustible frente a los carburantes fósiles convencionales.
Alianzas estratégicas para escalar la producción hasta 2027
La aviación comercial consume cada año cerca de 378.541 millones de litros de queroseno a escala global para trasladar a más de 4.000 millones de pasajeros.
Pese al apoyo regulatorio y corporativo, los combustibles sostenibles suponen en la actualidad menos del 1% del consumo mundial de carburante aéreo, por lo que aumentar la producción de soluciones compatibles con la flota actual se ha convertido en una prioridad.
En este contexto, American Airlines ya mantiene un acuerdo de compra a largo plazo sobre la producción del futuro complejo de Infinium, Project Roadrunner. Este desarrollo, respaldado financieramente por Breakthrough Energy Catalyst, Brookfield Asset Management y deuda estructurada por HSBC, está en fase de construcción en Texas.
Se espera que comience sus entregas comerciales en 2027, con una capacidad de producción cercana a los 10 millones de litros anuales de queroseno eSAF.
La operación ha contado además con el apoyo financiero de entidades globales como Citi, cuyo departamento de servicios corporativos respalda el programa para mitigar las emisiones de Alcance 3 asociadas a los desplazamientos de sus empleados, reforzando así la cooperación público-privada necesaria para descarbonizar la aviación comercial.