El Ejecutivo de Angola ha lanzado este jueves un duro aviso a las compañías brasileñas para que materialicen cuanto antes sus compromisos de inversión en el sector primario del país. En caso de que no se produzcan avances, el Gobierno ha advertido de que optará por recurrir a otros socios internacionales.
En esta línea, el ministro angoleño de Agricultura, Isaac dos Anjos, ha dejado claro que no tiene intención de "suplicar" a las empresas de Brasil para que participen en los proyectos agrícolas impulsados desde el Estado.
"Ya no estoy dispuesto a ponerme de rodillas y pediros: 'venid'. Si no queréis venir, no tenéis por qué hacerlo", ha señalado, según declaraciones recogidas por "Bloomberg" durante la celebración en Luanda del foro Angola-Brasil.
El año pasado, el país africano cedió lotes que suman 800.000 hectáreas de tierras arables para que fueran explotadas por varias agroexportadoras brasileñas. Desde entonces, bancos y entidades financieras de ambas naciones han estado intentando, sin éxito, acordar la estructura de la inyección de capital necesaria.
En 2025, Angola puso en el mercado cerca de dos millones de hectáreas de superficie cultivable con el objetivo de captar inversión extranjera, ofreciendo incentivos como exenciones fiscales y permisos para exportar hasta un 60% de la producción toal. Esta estrategia ha despertado el interés no solo de grupos brasileños, sino también de empresas de Emiratos Árabes Unidos y de China.
Luanda ya cerró en julio de 2025 acuerdos por un valor de 350 millones de dólares (303,6 millones de euros) con varias compañías chinas para el cultivo de 100.000 hectáreas de soja y maíz, así como 30.000 hectáreas destinadas al trigo.