La gestora de fondos estadounidense BlackRock obtuvo en los tres primeros meses del año un beneficio neto de 2.212 millones de dólares (unos 1.875 millones de euros), lo que representa un avance del 46% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Los activos bajo gestión de BlackRock crecieron alrededor de un 20% en tasa interanual, aunque el volumen contabilizado al cierre del primer trimestre se situó ligeramente por debajo del máximo histórico alcanzado al final de 2025, al descender de 14,04 billones de dólares a 13,89 billones de dólares, según comunicó este martes la firma.
En cuanto a los flujos, la compañía registró entradas netas por 130.000 millones de dólares (unos 110.120 millones de euros) en el trimestre, con un total acumulado en los últimos doce meses de 744.000 millones de dólares (cerca de 630.000 millones de euros). Este comportamiento estuvo impulsado principalmente por los ETF de la gama iShares, junto con aportaciones netas en estrategias de mercados activos y privados.
La cifra de negocio alcanzó unos ingresos de 6.698 millones de dólares (alrededor de 5.675 millones de euros), lo que supone un incremento del 27%. Por su parte, los gastos operativos correspondientes al primer trimestre ascendieron a 3.884 millones de dólares (unos 3.290 millones de euros), un aumento del 8,5%.
El beneficio por acción (EPS) de BlackRock se situó en 14,06 dólares (11,91 euros), frente a los 9,64 dólares (8,16 euros) del primer trimestre de 2025, lo que también implica una mejora del 46%.
"BlackRock es un operador de gran envergadura en los mercados públicos, privados y tecnológicos. Esta combinación demuestra ser cada día más valiosa. El capital está en constante movimiento a medida que se reevalúan los fundamentos del mercado y las relaciones con los proveedores, y BlackRock es la opción de confianza", ha asegurado Laurence D. Fink, presidente y consejero delegado de BlackRock.