La Comisión Europea ha señalado este martes que, en estos momentos, no existen señales de un problema de abastecimiento de combustible en la Unión Europea, tampoco en el ámbito de la aviación. No obstante, ha admitido que las aerolíneas sí podrían afrontar una falta de suministro "en un futuro próximo" si continúa la crisis en Oriente Próximo que mantiene bloqueado el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz.
"No hay indicios de escasez de combustible en la Unión Europea, pero podrían surgir problemas de suministro en un futuro próximo, en particular en el caso de los aviones", ha indicado en una rueda de prensa en Bruselas la portavoz comunitaria de Transportes y Energía, Anna-Kaisa Itkonen, quien ha añadido que los servicios comunitarios mantienen una "estrecha coordinación" con los Estados miembro y con el sector.
El sector aéreo europeo, representado por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés), alertó la semana pasada a Bruselas mediante una carta sobre el peligro de una posible escasez de queroseno en un plazo de "tres semanas" si no se resuelve la crisis en Oriente Próximo que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán.
En esa misiva dirigida a los comisarios de Energía, Dan Jorgensen, y de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, el director general de ACI Europe, Olivier Jankovac, pedía al Ejecutivo comunitario que lidera Ursula von der Leyen que aclarase la disponibilidad actual y prevista de combustible de aviación dentro de la UE, además de identificar posibles fuentes alternativas de importación y medidas específicas para afrontar la situación.
En este escenario, la portavoz comunitaria de Energía ha precisado que el flujo de petróleo hacia las refinerías europeas "permanece estable", sin que por ahora se haya considerado necesario recurrir a la liberación de 'stocks' adicionales, según las conclusiones del grupo de trabajo que vigila la evolución del mercado energético en la Unión.
Además, ha recordado que la Comisión Europea presentará la próxima semana un primer paquete de propuestas para responder a las tensiones energéticas derivadas del contexto en Oriente Próximo, aunque evitó adelantar su contenido. Se limitó a subrayar que Bruselas realiza un seguimiento permanente de la situación en cada Estado miembro y en cada sector para decidir sobre posibles recomendaciones o actuaciones futuras. "El trabajo está aún siendo finalizado", ha explicado la portavoz, que ha apuntado que el enfoque será "holístico".