La Comisión Europea estudia en detalle las vías legales de que dispone para llevar a China ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la decisión de aplicar de forma permanente aranceles de hasta el 11,7% a las importaciones de determinados productos lácteos procedentes de la Unión Europea, una medida que Bruselas considera “injustificada”.
“Consideramos que estas medidas están injustificadas”, señaló en rueda de prensa el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, quien admitió que los gravámenes definitivos son “sustancialmente más bajos” que los que Pekín impuso inicialmente con carácter provisional y que alcanzaban hasta un 42,7%.
Aunque la revisión ha supuesto una rebaja de los tipos, el Ejecutivo comunitario mantiene “firmemente” su postura de que las pesquisas realizadas por las autoridades chinas para activar estos aranceles “no deberían de haber tenido lugar”.
De acuerdo con el examen realizado por los servicios comunitarios, China no dispone de “pruebas suficientes para justificar” la apertura de tales investigaciones, por lo que los expertos de la Comisión van a “evaluar las consecuencias de las medidas” y actuar en defensa de los “intereses legítimos” de la industria láctea europea.
En este contexto, y respetando las normas internacionales de comercio, Bruselas analizará ahora las “opciones” disponibles para plantear el caso ante la OMC, concluyó el portavoz.
Aranceles a queso fresco, nata y leche de la UE
El Ministerio de Comercio chino comunicó el jueves la imposición, desde este viernes, de aranceles de entre el 7,4% y el 11,2% a las compras de una serie de productos lácteos originarios de la Unión Europea, tras concluir que las ayudas públicas recibidas por estos causaron “un daño sustancial” a la industria láctea de China y que existía una relación causal entre dichas subvenciones y el perjuicio detectado.
La decisión llega tras cerrar la investigación iniciada en agosto de 2024 a instancias de la Asociación Láctea de China y la Asociación de la Industria Láctea de China, y supone una rebaja significativa frente al castigo preliminar aplicado de forma provisional a finales de diciembre, que fijaba una horquilla de derechos sobre las importaciones lácteas de la UE de entre el 21,9% y el 42,7%.
En virtud de la recomendación del Ministerio de Comercio, desde este viernes los importadores de los productos lácteos afectados con origen en la Unión Europea deberán abonar los derechos compensatorios correspondientes ante la Aduana de la República Popular China.
Entre los artículos gravados se encuentran queso fresco y cuajada, queso procesado (rallado o en polvo), queso azul y otros quesos texturizados, así como leche y nata.
En el caso de varias compañías españolas implicadas, como Campo de San Juan, CAPSA, Innolact, Lácteos Industriales Agrupados o Industrias Lácteas de Mollerusa, el tipo definitivo se fija en el 9,5%, frente al arancel provisional del 28,6% que se aplicó a finales de diciembre de 2025.