Enagás y Moeve urgen a acelerar las redes para el hidrógeno limpio en Europa

Enagás, Moeve y grandes industriales europeos reclaman acelerar las infraestructuras de hidrógeno limpio para reforzar la resiliencia y competitividad de la UE.

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Lanzamiento de la European Resilience Alliance for Clean Hydrogen & Derivatives (ERA) ENAGÁS

Lanzamiento de la European Resilience Alliance for Clean Hydrogen & Derivatives (ERA) ENAGÁS

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El consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo, ha instado a dar un impulso mucho más rápido a los proyectos de infraestructuras de hidrógeno en Europa, coincidiendo con la puesta en marcha de la European Resilience Alliance for Clean Hydrogen & Derivatives (ERA), presentada este martes en el Parlamento Europeo de Bruselas.

“Necesitamos acelerar los proyectos de infraestructura de hidrógeno. Una Europa conectada es esencial para una UE verdaderamente descarbonizada, competitiva y con soberanía energética”, afirmó, remarcando que la nueva alianza agrupa “a los principales actores de la cadena de valor del hidrógeno para ofrecer a los responsables políticos información coordinada del sector y transformar la ambición en acción”.

Por su parte, el consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, defendió que un sistema energético europeo basado en el hidrógeno limpio proporciona “certeza de precios a largo plazo, independencia energética y un futuro industrial que ya no está ligado a la volatilidad de los ciclos del petróleo y el gas”.

A su entender, en un escenario de “creciente inestabilidad geopolítica y de intensos shocks energéticos”, el hidrógeno verde permitirá a Europa avanzar en la descarbonización de los sectores más difíciles de electrificar, consolidar un sistema energético más autónomo y sostener su competitividad global a largo plazo, situando al continente “en la trayectoria hacia las emisiones netas cero”.

El consejero delegado de Thyssenkrupp, Miguel Ángel López Borrego, alertó de que la fragilidad de Europa es “estructural” debido a su fuerte dependencia externa de energía, tecnologías, cadenas de suministro y materiales críticos, lo que amenaza su prosperidad y su liderazgo industrial en el largo plazo.

Subrayó que la resiliencia se ha convertido en un “imperativo político y económico” y recalcó que, con la European Resilience Alliance, las compañías están “tomando la iniciativa, asumiendo responsabilidades y trabajando juntas” para reforzar la resiliencia energética y la competitividad industrial del continente, al tiempo que aceleran la descarbonización.

De su lado, el CEO de Gasgrid Finland, Olli Sipilä, incidió en que el refuerzo de la resiliencia industrial y social de Europa “debe comenzar inmediatamente” y rechazó que la volatilidad de los combustibles fósiles importados pueda seguir siendo la base de la competitividad industrial en las próximas décadas.

En la misma línea, el consejero delegado de Hydrogen Europe, Jorgo Chatzimarkakis, sostuvo que el hidrógeno es un “pilar esencial” para una Europa resiliente, competitiva y soberana y que la alianza representa “un paso histórico” al congregar a los actores capaces de materializar esta visión.

La ERA, inaugurada por la vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, se configura como una plataforma paneuropea liderada por primeros ejecutivos que integra a empresas industriales de toda la cadena de valor del hidrógeno limpio, entre ellas Enagás, Fluxys, Fortum, Gasgrid Finland, Moeve, Nordion Energi, OGE, RWE, SEFE, Stegra y Thyssenkrupp, en colaboración con Hydrogen Europe.

Su misión es avanzar en la descarbonización y en la resiliencia industrial de Europa mediante producción propia de combustibles e insumos de bajas emisiones, activar políticas y financiación a lo largo de toda la cadena de valor y promover corredores y mercados transfronterizos escalables que refuercen la autosuficiencia energética.

Coincidiendo con su presentación, la alianza ha difundido un libro blanco en el que identifica los cuellos de botella que ralentizan el despliegue del hidrógeno limpio en Europa y plantea recomendaciones para cerrar la brecha entre los objetivos y su ejecución.

El texto subraya que menos del 7% de los proyectos han alcanzado una decisión final de inversión y apunta a obstáculos como la aplicación fragmentada de la normativa comunitaria, la complejidad de las reglas sobre combustibles renovables, los altos costes de la electricidad, la incertidumbre en torno a la demanda y las dudas sobre el desarrollo de infraestructuras. Por ello, exige medidas urgentes en materia de estímulo a la demanda, marcos de apoyo, atracción de capital privado e inversiones en redes troncales de hidrógeno.