HSBC, el mayor banco de Europa por volumen de activos, cerró 2025 con un beneficio neto atribuido de 21.102 millones de dólares (17.913 millones de euros), lo que implica una caída del 7,9% frente al ejercicio previo. La entidad británica ha decidido no poner en marcha nuevas recompras de acciones, al menos hasta que su ratio de capital CET1 vuelva a situarse en el rango objetivo del 14% al 14,5%, después del impacto derivado de la privatización de Hang Seng Bank.
El resultado anual del grupo se vio lastrado por un impacto negativo de 2.100 millones de dólares (1.783 millones de euros) vinculado a Bank of Communications (BoCom), además de pérdidas por reciclaje de reservas de 1.500 millones de dólares (1.273 millones de euros) asociadas a la venta de la cartera francesa retenida de hipotecas residenciales. A ello se suman provisiones legales de 1.400 millones de dólares (1.188 millones de euros) y costes de reestructuración de 1.000 millones de dólares (849 millones de euros).
El banco, cuyo negocio se concentra principalmente en Asia, alcanzó unos ingresos operativos netos antes de provisiones de 68.274 millones de dólares (57.956 millones de euros), un 3,7% más que en 2024. Dentro de esta partida destacan los ingresos por intereses netos, que ascendieron a 34.794 millones de dólares (29.535 millones de euros), un incremento del 6,3%, y las comisiones, que se situaron en 13.343 millones de dólares (11.327 millones de euros), un 8,5% por encima del año anterior.
Por el lado del riesgo, las provisiones para insolvencias y deterioros de crédito sumaron 3.850 millones de dólares (3.268 millones de euros) en 2025, lo que supone un aumento del 12,8% respecto a 2024, incluyendo 901 millones de dólares (765 millones de euros) solo en el cuarto trimestre.
El ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) se mantuvo en el 14,9%, ya que el incremento de los activos ponderados por riesgo se vio compensado por una mayor generación de capital CET1 neto de distribuciones. El retorno sobre el capital tangible (RoTE) se situó en el 13,3%, frente al 14,6% registrado en 2024.
“2025 fue un año de acción decisiva y rápida ejecución, lo que se refleja en nuestro sólido rendimiento”, afirmó Georges Elhedery, consejero delegado de HSBC. “Nos estamos convirtiendo en un banco simple, más ágil y centrado, que se mueve a la velocidad que nuestros clientes necesitan para desenvolverse en el mundo moderno”, añadió el directivo.
Mirando a los próximos ejercicios, la entidad se marca como objetivo un RoTE del 17% o superior para 2026, 2027 y 2028, excluyendo partidas notables. Además, prevé que los ingresos sigan creciendo de forma interanual entre 2026 y 2028, con un avance de hasta el 5% en 2028 frente a 2027, también sin partidas singulares y a tipo de cambio constante.
HSBC mantiene igualmente su meta de un ratio de reparto de dividendos del 50% para los ejercicios 2026, 2027 y 2028.
En lo referente a 2026, el banco pronostica unos ingresos por intereses netos de al menos 45.000 millones de dólares (38.199 millones de euros) y reitera su compromiso de gestionar el capital CET1 dentro del rango objetivo a medio plazo del 14% al 14,5%. No obstante, advierte de que el indicador podría situarse temporalmente por debajo de dicho intervalo por el efecto de la privatización de Hang Seng Bank, que supuso un impacto neto de 110 puntos básicos en el capital CET1 en enero de 2026.
En este contexto, la entidad confía en devolver su ratio de capital CET1 al rango objetivo mediante una combinación de generación orgánica de capital y la “no realización de nuevas recompras hasta que el capital CET1 vuelva a estar dentro o por encima de este rango”.
De este modo, la posible reanudación de los programas de recompra quedará condicionada a las evaluaciones habituales y a los procesos de revisión que el banco lleva a cabo de manera trimestral.