Huevos, legumbres verdes y bayas frescas lideran las fuertes subidas de precios en un año

Huevos, legumbres verdes, hortalizas y bayas frescas encabezan las fuertes subidas de precios en el último año, según los datos del IPC del INE.

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Un hombre comprando un cuenco de fresas Carlos Luján - Europa Press

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Huevos, legumbres verdes, hortalizas cultivadas por su fruto, bayas frescas, pescado y carne figuran entre los alimentos que más han incrementado su coste en España en los últimos doce meses (de marzo de 2025 a marzo de 2026), con repuntes que en varios casos superan con creces los dos dígitos.

De acuerdo con los datos más recientes del IPC de marzo difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y recogidos por Europa Press, los huevos son el producto que más se encarece, con un alza del 21,2% en un año. Les siguen de cerca las legumbres verdes (judías y guisantes verdes, habas, tirabeques, pochas frescas, soja fresca, brotes de soja o alfalfa), cuyo precio se ha incrementado un 19,6%.

En el caso de las hortalizas cultivadas por su fruto (tomates de todo tipo, pepino, calabacín, calabaza, berenjena, pimiento ó maíz dulce, entre otras), el coste es ahora un 13,2% superior al de marzo de 2025, mientras que las bayas frescas (fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas) son un 10,6% más caras. A su vez, los despojos comestibles (hígados, mollejas, riñones, sesos, criadillas) han incrementado su precio un 8,1% en el último año.

Estos movimientos quedan reflejados en las distintas subclases del IPC, que desde enero han experimentado cambios por la nueva metodología aplicada a este indicador.

Junto a huevos, hortalizas, legumbres verdes, bayas y despojos, también sobresalen las alzas interanuales de los cítricos frescos (naranjas, limones, limas, mandarinas, pomelos y derivados), que suben un 7,5%; el pescado fresco, refrigerado o congelado, con un 6,7%; los preparados de marisco, que avanzan un 5,9%; y otras hortalizas (ajo, cebolla, cebollinos, cebolletas, jengibre, zanahoria, remolacha, rábano, rabanitos, chirivías, nabo, puerro y todo tipo de setas, níscalos y champiñones), que se encarecen un 5,7%. También repuntan el café y sus sucedáneos (5,6%) y la carne (5,3%).

En el lado contrario, entre los pocos alimentos que se abaratan en el último año destacan las frutas tropicales (aguacates, plátanos, bananas, piñas, mangos, papayas, chirimoyas, dátiles e higos), que recortan su precio un 14,7%; los aceites vegetales, con una caída del 10,6%; y otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis), que cuestan un 5,5% menos. También se reducen el azúcar de caña y de remolacha (4,4%); las patatas y otros tubérculos (3,3%); los cereales (1,4%); y los macarrones, tallarines, cuscús y pastas similares, así como las bebidas espirituosas y licores (1,3% en ambos casos).

Dentro de la categoría de aceites vegetales se incluye el aceite de oliva, cuyo precio ha descendido un 12,7% en el último año. Pese a ello, el denominado “oro líquido” acumula una subida del 62,8% desde enero de 2021.

Si se analiza solo el primer trimestre del año, los alimentos con mayores incrementos son las bayas frescas, con un fuerte repunte del 41%; las legumbres verdes, que suben un 24,8%; y las hortalizas cultivadas, que aumentan un 11,5%.

Legumbres verdes, el producto que más se encarece en marzo

En variación mensual, las legumbres verdes encabezan las subidas en marzo respecto a febrero, con un avance del 2,5% en sus precios.

Tras ellas se sitúan otras hortalizas, que se encarecen un 2,1%; las patatas, con un 1,9%; los cítricos frescos, que aumentan un 1,3%; y los despojos comestibles, con un 1,2%. También suben un 1,1% tanto los preparados de marisco como las especias, hierbas culinarias y semillas.

En cuanto a los descensos mensuales, las mayores rebajas en marzo frente a febrero corresponden a las bayas frescas, que caen un 9%; las hortalizas de hoja o de tallo (lechuga, escarola, endivias, cogollos, canónigos, alcachofas, acelgas, coliflor, brócoli y coles, entre otros), que reducen sus precios un 2,5%; y el pescado y otras hortalizas, que se abaratan un 2,1% en ambos casos.

Cambios en la cesta de la compra y en el cálculo del IPC

El IPC de enero de 2026 fue el primero que el INE difundió con base 2025. La principal novedad de esta actualización es la adopción de una nueva clasificación del consumo, por la que el índice pasa de 12 a 13 grandes grupos.

En esta base se ha revisado en profundidad la cesta de la compra, se han ajustado las ponderaciones y se han incorporado mejoras metodológicas.

Así, se han añadido al IPC productos como los aguacates y los arándanos en alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón en bebidas; y las radiografías en servicios médicos. En cambio, desaparecen artículos considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.

El IPC base 2025 introduce además avances en la forma de recoger y registrar los precios. Antes, cuando se detectaba una variación relevante en las características de un producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del índice con un mes de retraso.

Con el nuevo sistema, y gracias al uso generalizado de dispositivos electrónicos en la toma de precios, estos ajustes pasan a reflejarse en el mismo mes en que se produce el cambio.

Paralelamente, el INE sigue desarrollando métodos de recolección automatizada de información, mediante el uso de bases de datos de empresas (scanner data), la captura automática de datos en Internet (web scraping) y la utilización de herramientas informáticas en los establecimientos. Estas técnicas se irán integrando progresivamente en el cálculo del IPC a lo largo de la nueva base.