La electrificación lleva la demanda energética global a récord histórico en 2025, según un informe

La electrificación dispara la demanda eléctrica global en 2025, impulsa las renovables y reconfigura el mapa del petróleo, con España entre los países más activos.

3 minutos

Un poste eléctrico David Zorrakino - Europa Press
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

3 minutos

La electrificación ha llevado la demanda de energía a nivel mundial a niveles nunca vistos en 2025, con un repunte interanual del consumo eléctrico del 3%, claramente por encima del aumento del 1,7% del suministro energético total (TES). Así se desprende de la última edición del “Statistical Review of World Energy”, elaborada por Energy Institute junto con Kearney y con la participación de otras organizaciones.

El documento subraya que la electricidad gana peso en el mix energético global, impulsada principalmente por el auge de los vehículos eléctricos, la expansión de los centros de datos y el desarrollo de la inteligencia artificial.

En 2025, el incremento de la demanda de electricidad se cubrió por completo con tecnologías bajas en carbono, de forma que las energías renovables y la hidráulica rebasaron al carbón como principal fuente de generación. Al mismo tiempo, la producción con combustibles fósiles descendió en términos agregados, de modo que pasaron a ser reemplazados y no a complementar el sistema.

Por áreas geográficas, China registró el mayor avance en la demanda eléctrica (+5,2%) entre las grandes economías, un aumento equivalente al consumo anual de Alemania en solo un año. En Estados Unidos, la demanda creció un 3,2%, en línea con la media global.

El análisis también pone el foco en el peso de los centros de datos en el incremento del consumo eléctrico del último año, con un uso mundial estimado de 788 teravatios hora (TWh), de los que el 40% se concentró en Estados Unidos.

En cuanto a las emisiones globales de carbono, estas repuntaron un 1,1% en el ejercicio, aunque con marcadas divergencias entre regiones.

China e India registraron aumentos del 0,3% y del 0,9%, respectivamente, ambos por debajo del promedio mundial. En contraste, en Estados Unidos las emisiones crecieron un 3,2%, el mayor avance entre las principales economías.

Las mejoras de eficiencia energética ligadas al crecimiento del PIB se mantuvieron en el 2% en 2025, muy lejos del objetivo de incremento anual del 4% acordado en la COP28.

Pese a estas cifras, el informe resalta el fuerte dinamismo de las renovables, especialmente de la energía solar, cuya generación se incrementó un 30% a escala global, y de los sistemas de almacenamiento en baterías, que avanzaron un 66% en todo el mundo.

Por regiones, China volvió a marcar un máximo anual en potencia eólica y solar, superando al resto del planeta en conjunto. En Europa, las renovables aumentaron un 7,89%, aunque este crecimiento se vio limitado por la caída de la generación hidroeléctrica y un ligero retroceso de la eólica.

En Estados Unidos, la energía solar se incrementó un 28%, mientras que la eólica apenas avanzó un 3%. Al mismo tiempo, la producción con carbón subió un 13%, lo que explica el fuerte repunte de las emisiones de carbono del país.

Conflictos geopolíticos y giro en el liderazgo petrolero

El informe también apunta que las tensiones geopolíticas han alterado los patrones globales de producción de petróleo, situando ahora al continente americano como principal productor, con un volumen de crudo un 20% superior al de Oriente Medio. Esta dinámica se reforzó en 2025, cuando la producción de petróleo de Estados Unidos creció un 4,8%.

Este escenario contrasta con el de hace veinte años, cuando Oriente Medio generaba alrededor de un 20% más de estas materias primas que América.

España acelera en demanda energética y eléctrica

En el caso de España, el aumento de la demanda eléctrica alcanzó el 5%, un ritmo similar al de China y claramente superior al promedio europeo, situado en el 1,6%. El suministro energético total en el país también creció por encima de la media mundial y de la región, con un avance del 2,4%, según detalla el estudio.

En lo relativo a las emisiones de carbono, España registró un incremento del 2,1%, por encima del promedio europeo, donde el aumento fue del 0,5%.

A este respecto, el socio responsable de Energía e Industria de Procesos de Kearney en Iberia, Emilio Guevara, consideró que estos datos de electrificación, con un crecimiento del 5% en la demanda eléctrica, sitúan a España al nivel de líderes como China y muy por encima de la media europea.

“No obstante, advirtió de que las emisiones de carbono del país “crecen cuatro veces más rápido que en Europa y seis veces más que en China”, por lo que estimó que “el reto continúa siendo cubrir la demanda energética de forma más limpia y eficiente”. “España necesita acelerar las inversiones si quiere consolidar su liderazgo regional en electrificación”, dijo.