El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, ha censurado los recientes ataques sufridos por buques mercantes que cruzaban el estrecho de Ormuz, una zona en la que continúan inmovilizados cerca de 6.000 marinos a bordo de embarcaciones que no pueden abandonar el área con garantías de seguridad.
“Lamento verme obligado una vez más a pronunciarme tras los ataques contra buques mercantes y marineros inocentes, debido a circunstancias geopolíticas ajenas a su control”, ha afirmado el panameño al frente del organismo de Naciones Unidas responsable de garantizar que el transporte marítimo sea seguro y respetuoso con el medio ambiente.
Ante esta situación, y mientras no se pueda asegurar la protección de las tripulaciones, Domínguez ha llamado a los Estados de abanderamiento, a los armadores, a los operadores y al resto de autoridades competentes a no someter a los marinos a riesgos evitables durante su paso por el estrecho de Ormuz.
Asimismo, ha reclamado a los gobiernos implicados que actúen con la máxima moderación y reduzcan la tensión sin agravar la situación para facilitar la salida segura de los buques que aún permanecen atrapados en el Golfo Pérsico desde el inicio de la crisis.