Micron Technology, uno de los grandes fabricantes de chips de memoria, ha comunicado este jueves que prevé inyectar hasta 3.000 millones de dólares (unos 2.600 millones de euros) en Estados Unidos con la finalidad de apuntalar el sector nacional de semiconductores y desplegar la infraestructura de producción esencial para sostener la innovación tecnológica a largo plazo.
Con este movimiento, la empresa pretende garantizar en territorio estadounidense el acceso a materiales de fabricación críticos, reforzar la seguridad de suministro, ganar margen en la planificación estratégica a varios años vista y acompañar el aumento de la demanda de soluciones avanzadas de memoria y almacenamiento asociadas a la inteligencia artificial y a otras aplicaciones intensivas en datos, en coherencia con los compromisos asumidos con la economía del país.
Tras conocerse el anuncio de esta inversión multimillonaria, los títulos de Micron se han disparado un 7 % en la Bolsa de Nueva York, rebasando la cota de 1.000 dólares por acción.
Del total previsto, 500 millones de dólares (437 millones de euros) se dirigirán a GlobalWafers, con el fin de impulsar el desarrollo y la capacidad productiva de su planta de obleas de silicio en bruto situada en Sherman, en el estado de Texas.
Además, las dos compañías suscribirán un contrato de suministro por diez años mediante el cual Micron tendrá acceso a una capacidad relevante de producción de obleas de silicio en bruto para respaldar sus planes fabriles a largo plazo y consolidar el ecosistema de fabricación de semiconductores en Estados Unidos.
“La inversión estratégica de Micron en el ecosistema de semiconductores de EEUU y en la planta de fabricación de obleas de silicio en bruto de GlobalWafers refleja nuestro compromiso con el fortalecimiento de la garantía de suministro, la profundización de la colaboración con proveedores clave y el apoyo a la expansión de la cadena de suministro y la infraestructura de fabricación de semiconductores en Estados Unidos”, ha señalado el vicepresidente sénior y director de compra de Micron, Ben Tessone.
“La promesa de Micron de invertir 3.000 millones de dólares para fortalecer la cadena de suministro de semiconductores en EE. UU. y expandir la capacidad de fabricación nacional está haciendo que Estados Unidos sea más fuerte en un sector vital para nuestra economía y nuestro liderazgo tecnológico. Cuando las grandes empresas invierten en Estados Unidos, fabrican en Estados Unidos y apuestan por los trabajadores estadounidenses, creamos las condiciones para que nuestro país y nuestras empresas tengan éxito”, ha sostenido el secretario de Comercio de la Administración Trump, Howard Lutnick.
“Los chips de memoria son vitales para la infraestructura de la que dependemos, desde satélites y automóviles hasta dispositivos médicos y sistemas de defensa. La agenda comercial del presidente Trump protege estas industrias críticas al incentivar a las empresas a fabricar, invertir e innovar en suelo estadounidense”, ha afirmado el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.