El PSOE reitera que las dimisiones evidencian el “deterioro progresivo” de la sanidad pública bajo el mandato de Guardiola

El PSOE vincula la dimisión de la coordinadora de Urgencias de Cáceres con un deterioro progresivo de la sanidad pública extremeña bajo el Gobierno de Guardiola.

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El PSOE reitera que las dimisiones evidencian el “deterioro progresivo” de la sanidad pública bajo el mandato de Guardiola
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La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Extremadura, Isabel Gil Rosiña, ha señalado este miércoles que la renuncia de la coordinadora de Urgencias del Hospital Universitario de Cáceres, conocida según indica este miércoles, “es la muestra más evidente” del “deterioro progresivo” de la sanidad pública en la comunidad desde la llegada al poder de la ‘popular’ María Guardiola.

Gil Rosiña ha rememorado que el secretario general del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, ya advirtió el día anterior sobre la situación en las Urgencias de Cáceres, y ha subrayado que lo que se conoce ahora confirma que no se trataba de una “alarma” del Partido Socialista, sino “ante una realidad que los profesionales sanitarios llevan meses trasladando”.

“Desde que entró el Gobierno de Guardiola hay un deterioro progresivo de la sanidad pública en Extremadura. Y el SES no tiene un problema de recursos económicos, porque prácticamente cuenta con el mismo presupuesto que tenía durante los años de gobierno socialista. Lo que tiene es un problema de gestión, de planificación y de capacidad”, ha afirmado.

En esta línea, la dirigente socialista ha reprochado que Guardiola “decidiera prescindir de buena parte del cuerpo directivo del SES como si fueran cargos políticos del Partido Socialista y no gestores públicos con experiencia y conocimiento de la sanidad extremeña”.

“Han puesto al frente de la sanidad pública a personas procedentes de la sanidad privada y, en muchos casos, sin experiencia en la gestión de un sistema sanitario público como el extremeño. Y las consecuencias de aquella decisión las estamos viendo ahora”, ha señalado.

A su juicio, “la dimisión de la coordinadora de Urgencias de Cáceres no es un hecho aislado, pero sí es un hecho especialmente grave”, recoge en una nota de prensa el Grupo Socialista en la Asamblea.

“Cuando una profesional que tiene la responsabilidad de coordinar uno de los servicios más sensibles de un hospital decide presentar su dimisión después de meses de advertencias sobre la situación del servicio, la Consejería de Salud no puede limitarse a responder con una cifra de plantilla o con el anuncio de nuevas contrataciones”, indica.

“Una dimisión así debería hacer saltar todas las alarmas de la consejería. Porque no estamos hablando de alguien que llega hoy y discrepa de una decisión concreta. Estamos hablando de una responsable de Urgencias que lleva meses trasladando las dificultades del servicio y que finalmente decide abandonar su responsabilidad. Esto debería obligar a la consejera a preguntarse qué está pasando y, sobre todo, por qué sus profesionales están llegando a este punto”, ha añadido.

Críticas a la gestión y a la coordinación del SES

La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista ha denunciado, además, “la falta de comunicación y coordinación entre la Gerencia del SES, sus servicios centrales y las gerencias de las áreas de salud”.

“Cada uno hace de su capa un sayo. No existe una dirección clara del Servicio Extremeño de Salud y quienes están al frente de las áreas tienen que afrontar los problemas prácticamente solos. Eso no es gestionar un sistema sanitario público, eso es dejarlo a la deriva”, ha afirmado.

Gil Rosiña ha reiterado que “el Partido Socialista lleva tiempo diciendo que la gestión sanitaria en Extremadura es un caos desde que gobierna Guardiola” y ha apuntado que “el mejor ejemplo de este caos está en lo que está viviendo la ciudadanía”.

“Tenemos un récord de quejas ante las ventanillas del SES y ante la Defensora de los Usuarios, han aumentado de manera exponencial los seguros sanitarios privados y cada vez son más los extremeños que sienten en su propia piel el deterioro de la sanidad pública”, ha advertido.

A esta situación, ha sumado, “hay que sumar el colapso de las Urgencias y que un ciudadano pueda tardar catorce días en ser atendido por su médico cuando está enfermo”. “Son situaciones que no se habían dado nunca en Extremadura y que demuestran hasta qué punto se ha deteriorado la capacidad de respuesta del sistema”, ha afirmado.

Gil Rosiña ha remarcado igualmente que “el PSOE conoce perfectamente el SES y sabe que gestionar un sistema sanitario público que tiene que atender a un millón de habitantes entraña una enorme dificultad”.

“Sabemos que los problemas son inherentes a la gestión sanitaria. Lo que no aceptamos es que se pretenda normalizar lo que está ocurriendo ahora. Ni siquiera en momentos de especial dificultad para el SES, como fue la pandemia de Covid-19, se vivió el caos y el deterioro que estamos viendo actualmente”, ha señalado.

Contrataciones, “parches” y sobrecarga del sistema

En relación con el anuncio del SES sobre la incorporación de seis médicos adicionales para las Urgencias del Hospital Universitario de Cáceres, Gil Rosiña ha sostenido que “el deterioro que existe en estos momentos en la sanidad pública extremeña no necesita propaganda ni parches”.

“Contratar seis médicos para intentar solucionar el problema de las Urgencias de Cáceres es un parche ante un caos mucho más generalizado que afecta tanto a la Atención Primaria como a la Atención Especializada. El problema no son solo las Urgencias de los hospitales, aunque en verano se agrave especialmente. El problema es que llevamos muchos meses con un sistema sanitario que funciona al límite”, ha explicado.

Para la portavoz del Grupo Socialista, “la consejería ha convertido la actividad extraordinaria en la manera habitual de funcionar del SES”. “Se pretende solucionar con actividad extraordinaria lo que debería resolverse con planificación. Y cuando llega el verano, cuando hay que organizar las vacaciones del personal sanitario, no sólo de los facultativos, el sistema se resiente todavía más”, ha afirmado.

Gil Rosiña ha querido poner el acento también en el conjunto de la plantilla del SES. “Aquí no solo hay médicos. Hay enfermeras, técnicos, celadores, personal administrativo, personal de gestión y servicios y muchos otros profesionales sanitarios y no sanitarios que están sosteniendo el sistema con un esfuerzo enorme”.

“Todo el mundo está disgustado y agotado. Y un Gobierno tiene que saber que para que una organización funcione sus trabajadores tienen que sentirse reconocidos, escuchados y respaldados. No basta con hablar de médicos. Hay que reconocer a todos los profesionales que cada día levantan la sanidad pública extremeña”, ha añadido.

Por este motivo, Gil Rosiña ha exigido a la consejera de Salud “una reconsideración profunda de cómo está gestionando la sanidad pública extremeña”. “Esto no se arregla con una nota de prensa, con seis contrataciones ni con una cifra de plantilla. Hace falta recuperar la planificación, la coordinación y la capacidad de gestión del SES y volver a escuchar a quienes conocen y sostienen nuestra sanidad pública”, ha afirmado.

“Cuando pedimos explicaciones en las sedes parlamentarias, la consejera se ofende. Pero quienes están ofendidos son los extremeños, que pagan sus impuestos y tienen derecho a una sanidad pública que funcione. Y hoy tenemos una señal que la consejería no puede ignorar que es que una responsable de Urgencias que, después de meses advirtiendo de la situación, ha decidido dimitir. Si ante esto la respuesta del Gobierno es seguir contando profesionales y anunciando parches, es que no han entendido la gravedad del problema”, ha concluido.