El Parlament aprueba la creación de la Universidad de Mallorca como centro privado

El Parlament balear aprueba la creación de la universidad privada UMAC, con amplio catálogo de grados y becas, y un intenso debate político sobre su modelo.

5 minutos

El Parlament aprueba la creación de la Universidad de Mallorca como centro privado

El Parlament aprueba la creación de la Universidad de Mallorca como centro privado

Comenta

Publicado

5 minutos

Más leídas

El pleno del Parlament ha dado el visto bueno a la proposición de ley que permite la puesta en marcha de la Universidad de Mallorca (UMAC), una nueva institución universitaria privada promovida por Adema.

La iniciativa, defendida por el grupo parlamentario 'popular', ha salido adelante este martes con el respaldo de PP y Vox, la abstención del PSIB y el voto en contra de MÉS per Mallorca, Més per Menorca y Unidas Podemos.

La norma reconoce a la Universidad de Mallorca como universidad privada, con personalidad jurídica propia y constituida como sociedad limitada. El centro deberá contar con recursos humanos y materiales propios y no podrá recibir financiación directa de los presupuestos autonómicos, aunque sí optar a ayudas en régimen de concurrencia competitiva.

En una primera fase, la UMAC tendrá sedes en Palma e Inca, con posibilidad de extenderse a otros puntos del archipiélago. El catalán y el castellano serán sus lenguas oficiales y varias titulaciones podrán cursarse también en inglés.

El nuevo centro ofertará grados oficiales en Bellas Artes, Diseño, Diseño de Videojuegos, Odontología, Medicina, Biomedicina, Nutrición y Dietética, Arquitectura, Ciencias Políticas, Sociología, Ingeniería de Datos, Ingeniería de la Salud y Gestión de la Empresa Deportiva.

Asimismo, impartirá másters en Diseño de Productos, Odontología Digital, Nutrición Clínica, Cirugía e Implantología, Ingeniería de Salud Oral, Arquitectura y Desarrollo en Bellas Artes, además de programas de doctorado en Arte, Diseño y Humanidades y Ciencias de la Salud.

Para estas titulaciones y las que pueda plantear más adelante, la Universidad de Mallorca deberá contar con el informe favorable de la agencia de calidad universitaria y la autorización de implantación del Consell de Govern.

La ley también regula las condiciones de los convenios con la sanidad balear, necesarios para que los estudiantes de estas ramas puedan realizar prácticas formativas. Los alumnos de la Universitat de les Illes Balears (UIB) tendrán prioridad para acceder a estas plazas, y cualquier acuerdo de otros centros, como la UMAC, con hospitales y centros sanitarios públicos quedará supeditado a que no se vean afectadas las necesidades del alumnado de la universidad pública.

Tras incorporar dos enmiendas de MÉS per Mallorca, el texto final concede al Govern un derecho de tanteo y retracto en caso de cambios en el accionariado de la UMAC y establece que, como mínimo, el 5 por ciento de los ingresos del centro se destine a becas para estudiantes.

Una vez aprobada la ley, el Consell de Govern deberá autorizar la implantación de las enseñanzas en la solicitud de inicio de actividades, que a su vez requerirá el aval del Consejo de Universidades.

Críticas por la "privatización" y defensa del modelo público

En el turno de intervenciones, los grupos contrarios a la ley han sido los primeros en tomar la palabra. La diputada de Més per Menorca, Joana Gomila, ha defendido que la enseñanza universitaria debe estar "al servicio de la educación y no de los intereses privados".

El diputado de Unidas Podemos, José María García, ha interpretado la norma como una muestra de que los 'lobbies' de las universidades privadas "trabajan codo con codo con el Govern para implantarse en Baleares". "Hablan de libertad pero solo quieren favorecer la enseñanza privada", ha reprochado.

Por su parte, la diputada de MÉS, Maria Ramon, ha censurado una política educativa del Govern "que ha apostado por la privatización". Según ha señalado, se avanza hacia "la consolidación de un modelo que apuesta por la educación como un activo de mercado y no como un derecho garantizado para todos".

Ha insistido en que su rechazo a la UMAC no responde a la "demonización" de ninguna empresa, sino a la voluntad de "no confundir una iniciativa privada con una política pública".

El PSIB se abstiene y reclama garantías

La diputada del PSIB, Mercedes Garrido, ha explicado la abstención de su grupo subrayando que este proyecto se ajusta más a la realidad de Baleares que otras propuestas privadas como la del CEU San Pablo.

"En este caso sí que ha habido debate y diálogo con la comunidad universitaria y se ha hecho sin imposiciones ni operaciones urbanísticas dudas. La oferta de titulaciones no entra en competencia directa con la universidad pública", ha señalado.

Ha matizado, no obstante, que los socialistas "no tengan dudas" y se mantendrán "vigilantes" para que se cumplan todas las condiciones fijadas en la norma. Entre los aspectos que ha valorado positivamente, ha mencionado el carácter vehicular del catalán, la posibilidad de tanteo por parte del Govern y la prioridad de los estudiantes de la UIB en las prácticas en hospitales públicos.

"No es nuestro proyecto, tiene carencias y riesgos. Estaremos vigilantes y esperando a que el Govern ponga a la universidad pública donde se merece, en el centro de sus políticas", ha concluido.

Vox arremete contra el "wokismo" y el PP defiende las "oportunidades"

La portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha interpretado la votación como una muestra de "los principios que definen la identidad política" de cada formación.

"¿Qué modelo queremos? Vox, un modelo universitario de libertad y excelencia, cero sectario e ideológico. La creación de universidades privadas no es un beneficio político, sino un derecho reconocido en la Constitución Española", ha remarcado.

A su juicio, es "radicalmente falso" que una nueva universidad privada "debilite" a los centros públicos. "Al contrario, la complementa. La competencia leal obliga a las instituciones a sacudirse la autocomplacencia", ha defendido.

Cañadas ha celebrado que, con proyectos como la UMAC, "al fin" se alcance "el fin de la ideología y el wokismo" en las aulas de Baleares, y ha aprovechado para criticar a la UIB, que, según ha dicho, ha sido "utilizada como laboratorio ideológico por la izquierda y el pancatalanismo".

En nombre del PP, la diputada Ana Isabel Curtó ha sostenido que la ley no responde a la improvisación, sino a un procedimiento "complejo, riguroso y ajustado a derecho" con el objetivo de "dar respuesta a una realidad evidente".

La parlamentaria 'popular', que ha comenzado su intervención destacando el papel de la UIB, ha recalcado que la llegada de universidades privadas y el refuerzo de la pública no son opciones incompatibles.

"No hemos elegido entre reforzar la pública o ampliar el sistema, sino las dos cosas. De este modo ampliamos oportunidades para que los jóvenes puedan quedarse en Baleares y tener más oportunidades y especialización. Esta ley no busca sustituir, competir ni fragmentar", ha afirmado.

En su opinión, la aprobación de esta norma permitirá que el archipiélago se sitúe al nivel de los modelos universitarios más avanzados de Europa, donde conviven una fuerte universidad pública y una oferta privada complementaria.

Adema celebra la nueva universidad y anuncia becas

Adema, promotora de la UMAC y presente en la tribuna durante el debate parlamentario, ha mostrado su satisfacción por el respaldo del Parlament al proyecto.

Según ha señalado en un comunicado, la UMAC contribuirá a "reforzar la conexión entre la universidad y los sectores productivos del territorio".

Adema destinarán en los próximos diez años hasta 6,8 millones de euros a becas, mediante distintos programas de ayudas orientados a captar estudiantes de alto rendimiento, deportistas de élite y perfiles con un marcado compromiso social.