La secretaria general de Amnistía Internacional (AI), Agnès Callamard, ha sostenido este miércoles que las recientes amenazas del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de aplicar nuevas sanciones al Tribunal Penal Internacional (TPI) se enmarcan en una estrategia más amplia de ataques "cada vez más intensas" por parte de Washington contra "la propia idea de justicia internacional y de un orden basado en normas".
"Al amenazar con ampliar las sanciones contra el TPI y las organizaciones vinculadas a ella, revocar visados e imponer prohibiciones de viaje al personal de la corte, y aumentar la presión diplomática sobre otros Estados para que se retiren y se opongan a ella, el Gobierno de Estados Unidos intensifica su campaña a favor de un mundo sin normas y sin justicia", ha expresado en redes sociales.
Según ha recordado, el anuncio de este plan tuvo lugar "el mismo día en que la fiscal adjunta del TPI se encontraba en Chad reuniéndose con víctimas darfuríes de crímenes de guerra y atrocidades cometidas en Sudán". "El contraste no podría ser más evidente: mientras las víctimas buscan justicia, el Gobierno de Estados Unidos intenta socavar uno de los mecanismos más importantes del mundo para hacerla posible", ha dicho.
Callamard ha subrayado que el TPI existe "para impartir justicia a las víctimas y supervivientes de atrocidades", además de exigir responsabilidades a los autores de estos crímenes. En este sentido, ha advertido de que si "otros Estados ceden ante esta presión, estarán consintiendo una nueva era de ausencia de legalidad, impunidad e injusticia generalizada".
"El apaciguamiento solo envalentonará aún más a los responsables de estos crímenes y abrirá la puerta a más conflictos armados y a más delitos cometidos por dirigentes poderosos contra la población de sus propios Estados o de otros países", ha reiterado la responsable de la organización.
La dirigente de Amnistía ha instado a todos los Estados a resistir "con firmeza", tanto de forma conjunta como por separado, la campaña impulsada por la Administración Trump contra el TPI y contra otras instituciones internacionales encargadas de la protección de los Derechos Humanos.
"Por el bien de la humanidad, de la esperanza de las víctimas de obtener justicia y de la posibilidad de una seguridad mundial duradera, la comunidad internacional debe unirse, plantar cara a quienes ejercen estas presiones desde la Casa Blanca y el Departamento de Estado, y proteger el Derecho Internacional", ha argüido.
Por último, Callamard ha reclamado a los gobiernos "adoptar medidas prácticas y legislativas", incluidas aquellas que sirvan para amortiguar el impacto de las sanciones de Estados Unidos. "No debemos aceptar una realidad en la que quienes ostentan más poder sean también quienes tengan menos responsabilidades ante la ley", ha zanjado.