El nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Mijailo Drapati, ha asumido este miércoles el liderazgo del Ejército, evitando hacer “grandes promesas” ante la “difícil tarea” que afrontan. Sus prioridades pasan por mantener las operaciones militares en curso y reforzar las capacidades de las fuerzas ucranianas.
Drapati ha expresado su agradecimiento al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, por la confianza depositada en él y ha desvelado quién ocupará la jefatura del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas: Ihor Skibiuk, hasta ahora comandante de las Fuerzas de Asalto Aéreo.
“Le conozco como un comandante en el que se puede confiar en circunstancias difíciles y en cuyas decisiones, experiencia y principios internos se puede depositar la confianza”, ha señalado, aludiendo al trabajo conjunto que ambos han llevado a cabo desde 2022 para “liberar” la región de Jersón.
“SIN GRANDES PROMESAS”
Drapati ha insistido en que la “difícil tarea” que se abre por delante le impide formular “grandes promesas”, aunque se ha comprometido a actuar “con responsabilidad” y a respetar “a la gente que mantiene el frente y ayuda a Ucrania a resistir”, según ha hecho constar en un mensaje difundido en sus redes sociales.
“El presidente de Ucrania nos ha fijado tareas claras: continuar y reforzar las acciones ofensivas en todos los dominios, planificar nuevas operaciones en la retaguardia del enemigo, desarrollar el Ejército y sus tecnologías, y aumentar las capacidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania”, ha precisado el nuevo jefe militar.
REUNIÓN CON ZELENSKI
Ese mismo miércoles, Zelenski se ha reunido con la renovada cúpula militar, en el marco de la reestructuración iniciada con la destitución hace unos días del anterior ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, cuyas profundas desavenencias con el predecesor de Drapati, Oleksandr Sirski, precipitaron los cambios.
En el encuentro han participado Drapati y Skibiuk, además del propio Sirski y del anterior jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, Andrii Hnatov, a quienes Zelenski ha garantizado un lugar “en el futuro” en la “protección” del Estado. También ha estado presente el nuevo ministro de Defensa, Yevheni Jmara.
Sobre la mesa se ha situado la ampliación de las operaciones de largo alcance contra Rusia y el impulso de la cooperación con los socios internacionales de Ucrania en materia de programas de armamento y defensa aérea, entre ellos el plan FREYJA, así como la producción de misiles Patriot, después de que Estados Unidos haya autorizado las licencias necesarias para fabricarlos en territorio ucraniano.
En una reunión aparte entre Jmara y Drapati, el titular de Defensa ha explicado que abordaron la necesidad de “ser honestos el uno con el otro y resolver todas las discrepancias en beneficio de los soldados ucranianos”, marcando distancias con la dinámica que, según se ha sabido, predominaba hasta ahora.
De acuerdo con Jmara, los primeros pasos conjuntos se centrarán en reforzar las capacidades tecnológicas de las Fuerzas Armadas, intensificar los ataques de largo alcance, mejorar las condiciones de los soldados en el frente y, en la medida de lo posible, llevar el conflicto a zonas más profundas del territorio ruso.