El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha expresado formalmente a sus homólogos de Bulgaria y Chipre, Velislava Petrova y Constantinos Kombos, su rechazo a que hayan autorizado a Estados Unidos a utilizar instalaciones militares tanto en territorio búlgaro como en la isla mediterránea.
En una conversación telefónica con Petrova, Araqchi calificó la decisión de Sofía de "condenable, inaceptable y contrario a las relaciones tradicionales y amistosas entre ambos países". Así, reprochó que las autoridades búlgaras hayan dado luz verde al uso de la base aérea de Bezmer, en la provincia de Yambol, para acoger ocho aviones cisterna KC-135 de Estados Unidos y 250 militares estadounidenses en el marco de la ofensiva de Washington contra Irán.
Según un comunicado del Ministerio de Exteriores iraní, el jefe de la diplomacia de Teherán subrayó: "Esperamos que el Gobierno búlgaro reconsidere urgentemente la decisión tomada. Irán no dudará en defender sus intereses nacionales y su seguridad ante cualquier agresión o acción hostil", advirtiendo además de que, "sin duda, cualquier parte que participe de alguna manera en la comisión del crimen de agresión contra Irán debe asumir la responsabilidad de sus consecuencias".
La semana pasada, el Parlamento de Bulgaria aprobó el uso de la base de Bezmer para el repostaje de aeronaves estadounidenses en el contexto de la guerra contra Irán. El ministro de Defensa, Dimitar Stoyanov, rechazó que este permiso implique la participación directa del país en el conflicto y remarcó que "no se desplegarán sistemas de armas ofensivas de ningún tipo en territorio búlgaro. Su presencia temporal no convierte a Bulgaria en parte del conflicto". La autorización se ampara en el acuerdo de cooperación en defensa firmado en 2006 entre Sofía y Washington.
En paralelo, Araqchi trasladó a Kombos "la necesidad de impedir que fuerzas hostiles utilicen bases militares extranjeras situadas en Chipre para llevar a cabo actos de agresión contra Irán" y recordó a Nicosia su "adhesión a los principios del Derecho Internacional y la necesidad de resolver las controversias por medios pacíficos".
El responsable de Exteriores iraní indicó asimismo que Teherán ha recibido garantías de Reino Unido de que las bases militares extranjeras asentadas en Chipre no se emplearán contra ningún Estado, "incluyendo Irán", de acuerdo con otra nota del Ministerio.
En marzo, un dron alcanzó la base militar británica de Akrotiri después de que Londres aceptara la petición de Washington para utilizar las bases británicas en Chipre —entre ellas la de Dekelia— con el objetivo de atacar y degradar las capacidades de lanzamiento de misiles del país centroasiático.