El proceso judicial contra el jefe de la oposición en Tailandia, Natthaphong Ruengpanyawut, y otros nueve parlamentarios se ha puesto en marcha este martes, después de que todos ellos fueran acusados de supuestas “irregularidades” en el intento de modificar la estricta ley de lesa majestad, que castiga los insultos y ofensas dirigidos a la Casa Real.
Los diez diputados forman parte de un grupo total de 44 señalados que deberán responder ante el Tribunal Supremo. El dirigente opositor, cuyo Partido Popular, de corte progresista, terminó en segundo puesto en las elecciones generales celebradas en febrero, se arriesga a una posible inhabilitación política de por vida si finalmente es declarado culpable.
En 2021, los opositores registraron una propuesta para reformar la ley de lesa majestad tailandesa, que ampara al monarca y a su familia frente a críticas y prevé penas de hasta 15 años de cárcel por cada delito.
No obstante, la Comisión Nacional Anticorrupción (NACC) presentó en abril una denuncia ante el alto tribunal contra los 44 responsables políticos, algunos ya retirados, por presuntas “violaciones éticas”.
Este martes, la Fiscalía ha entregado al Tribunal Supremo una lista con 17 testigos, entre los que figuran trabajadores del Parlamento y miembros de la propia NACC. Está previsto que el primero de ellos comparezca a mediados de agosto.
Desde noviembre de 2020, las autoridades tailandesas han procesado a decenas de activistas por delitos de lesa majestad, retomando así, tras más de dos años de pausa, la aplicación del artículo 112 del Código Penal, que contempla condenas de larga duración.