El primer ministro de Bulgaria, Rumen Radev, ha comunicado la detección de un dron en el espacio aéreo búlgaro que terminó haciendo explosión muy cerca de la frontera con Rumanía, país que en las últimas semanas ha afrontado episodios parecidos, viéndose obligado a derribar hasta tres aparatos de este tipo procedentes de Rusia.
En una comparecencia ante los medios, Radev ha precisado que el suceso se produjo en torno a las 8.10, hora local, y que el dispositivo explotó dentro de territorio búlgaro, a unos 100 metros de la línea fronteriza y a casi un kilómetro de una estación compresora del gasoducto transbalcánico, que recorre Ucrania, Moldavia, Rumanía, Bulgaria y Grecia.
Hasta la zona se han desplazado efectivos de distintos cuerpos policiales y personal del Ministerio de Defensa con el objetivo de determinar el modelo y características del dron. “No se registraron víctimas ni daños a edificios ni infraestructuras”, ha subrayado tras la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad, según recoge el diario “Telegraph”.
Radev ha insistido además en que “identificar y combatir este tipo de drones suponen todo un gran desafío” y ha indicado que el aparato no fue detectado por los radares búlgaros ni rumanos, ni se recibió tampoco ningún aviso desde el centro de operaciones que la OTAN mantiene en la localidad madrileña de Torrejón, responsable de la vigilancia aérea del sur de Europa.