El Ejército de Estados Unidos ha anunciado este viernes una nueva serie de bombardeos sobre territorio iraní en la que ya es la séptima noche consecutiva de ataques, consolidando así la escalada militar de los últimos días y dejando en nada el acuerdo suscrito entre Washington y Teherán, convertido en papel mojado por las actuaciones de ambas partes.
En un comunicado difundido en redes sociales, el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM) ha confirmado el inicio de una nueva tanda de ataques contra Irán y ha subrayado que se cumple una semana completa de operaciones ininterrumpidas.
“Los ataques tienen como objetivo seguir mermando las capacidades militares iraníes, siguiendo las instrucciones del comandante en jefe”, ha señalado el mando militar, en alusión al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha endurecido de nuevo su discurso contra Irán, insistiendo en que continuará golpeando infraestructuras críticas hasta que Teherán acepte sentarse a negociar.
Esta nueva ofensiva se produce en un contexto de intercambio de bombardeos entre ambos países. En suelo iraní, los ataques estadounidenses han causado más de 40 civiles muertos, mientras que las autoridades de Teherán han contestado con ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Qatar.
BLOQUEO DE ORMUZ
Paralelamente, Washington ha reactivado el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz como herramienta de presión adicional y ha recalcado que sus unidades desplegadas en la zona han “desviado” cuatro buques comerciales, “desactivado” uno y “abordado” otro, en el marco del cierre perimetral del paso estratégico.
“Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes mientras aplican estrictamente el bloqueo naval contra Irán”, ha indicado el CENTCOM al hacer balance de los tres primeros días desde la reanudación del cerco a los puertos y embarcaciones iraníes.