El incendio declarado el pasado jueves en el municipio de Vouzela, en el centro-norte de Portugal, ha calcinado ya 15.000 hectáreas y ha sido catalogado como “en fase de resolución”. Pese a esta mejora, más de un centenar de concejos portugueses continúan en situación de alerta máxima ante el elevado riesgo de nuevos focos.
En la zona de Vouzela y sus alrededores permanece desplegado cerca de un millar de efectivos de Bomberos, ante la posibilidad de que se reactiven alguno de los tres frentes que llegó a presentar el fuego. El incendio no se consideró controlado hasta el domingo, cuando ya operaban en el terreno recursos humanos y materiales enviados por otros países, entre ellos España e Italia.
La magnitud del siniestro ha generado una columna de humo de unos 620 kilómetros de longitud, claramente visible desde el espacio, según muestran las capturas del satélite Sentinel 3 del programa europeo Copérnico.
El Sistema de Gestión Integral de Fuegos Rurales (SGIFR) de Portugal ha comunicado que, entre el 1 y el 5 de julio, los distintos incendios han destruido un total de 30.155 hectáreas, con especial incidencia en la región Centro, con 14.244 hectáreas afectadas, y en la región Norte, con 11.834 hectáreas.
Si se compara con 2025, la superficie arrasada casi se ha multiplicado por cuatro y marca un máximo desde 2017. Además, el número de incendios se ha incrementado un 70% en lo que va de año respecto al mismo periodo de 2025, registrándose también el mayor volumen de siniestros desde 2022.
Portugal soporta desde la semana pasada un episodio de temperaturas muy altas, lo que ha llevado al Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) a declarar la alerta roja por calor en varios distritos. El Gobierno, por su parte, decretó el viernes la situación de alerta, vigente hasta las 23.59 horas de este lunes, debido al “significativo agravamiento del riesgo de incendios rurales”.
Más de cien concejos se encuentran en alerta máxima en los distritos de Braga, Vila Real, Bragança, Viseu, Guarda, Santarém, Castelo Branco, Coimbra, Leiria, Portalegre, Évora, Beja y Faro, según el IPMA. El resto de municipios del Portugal continental se mantienen en nivel de riesgo elevado, salvo 19 concejos del litoral de los distritos de Leiria, Lisboa, Coimbra, Aveiro y Oporto.