El Ejecutivo iraquí ha rechazado este jueves haber dado luz verde a operaciones militares dentro de sus fronteras, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuviera que los bombardeos ejecutados esta semana junto a Arabia Saudí contra suelo iraquí fueron coordinados con Bagdad.
El portavoz del Gobierno de Irak, Haider al Abudi, indicó en una entrevista emitida por la cadena Al Iraqiya News y recogida por la agencia estatal INA que el gabinete del primer ministro, Alí al Zaidi, no ha otorgado su “consentimiento” para la realización de ataques en el país.
“El Gobierno recibió la noticia del ataque a las 2.50 de la madrugada, y el comandante en jefe (...) convocó inmediatamente una reunión con los mandos y responsables de seguridad para trazar los planes necesarios para hacer frente a sus repercusiones”, ha manifestado.
Abudi ha explicado igualmente que los bombardeos, llevados a cabo por Riad y Washignton contra distintas provincias iraquíes, “coincidieron con el regreso del presidente del Consejo de Ministros desde Ankara, tras concluir una visita oficial a Turquía”.
En este sentido, ha recalcado que “el Gobierno no formará parte de la guerra, ni ha formado parte de ningún bando en el conflicto regional”.
Sus palabras se producen después de que el mandatario estadounidense defendiera que los ataques, dirigidos contra posiciones de las milicias proiraníes Fuerzas de Movilización Popuar (FMP) en Irak y que dejaron al menos 20 muertos, fueron coordinados con las autoridades de Bagdad.