El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha calificado de “desproporcionada” la decisión del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de reimplantar controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia, una medida que interpreta como una “represalia” por la suspensión italiana del acuerdo Schengen con España. Tajani ha señalado que espera dar marcha atrás cuando concluya “el peligro” que, según Roma, supone una posible segunda entrada masiva en Ceuta desde Marruecos el próximo 15 de agosto.
En una entrevista concedida al diario ‘La Repubblica’, el jefe de la diplomacia italiana ha defendido la actuación inicial del Ejecutivo de Roma como una medida preventiva prevista en los tratados ante la situación “extraordinaria” que atravesó Ceuta la semana pasada, cuando decenas de miles de personas accedieron desde el norte de Marruecos cruzando el espigón del Tarajal. Decenas de ellas perdieron la vida ahogadas.
Según el análisis de Tajani, el principal riesgo para Italia lo constituían las personas no marroquíes, originarias del África subsahariana que lograron entrar en Ceuta y que, en su opinión, tendrían muy probablemente como siguiente destino territorio italiano “porque es el más expuesto”. El ministro ha añadido que ese grupo “supone una amenaza yihadista”.
A este escenario se suma un llamamiento difundido en redes sociales, del que tiene constancia el Gobierno español —como indicó el pasado jueves el portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez— que anima a una nueva incursión dentro de seis días, una fecha que el Ejecutivo italiano sigue con especial atención.
“Existe riesgo de una nueva ola a mediados de agosto: no levantar nuestra medida es una precaución, pero esperamos hacerlo pronto, en cuanto el riesgo haya desaparecido”, ha declarado Tajani.
En este contexto, el ministro ha reiterado que Italia ha actuado en todo momento “conforme a los tratados de la Unión Europea” y ha mostrado su disgusto por la reacción de Sánchez, “quien reaccionó de forma desproporcionada” y cuya política de “todos entran y se regularizan” lanza, a su juicio, “un mensaje negativo que pone en riesgo la seguridad de todos”, una inquietud que, sostiene, “comparte toda Europa”. “Lo que resulta incomprensible y totalmente inaceptable”, ha remachado, “es la reacción de España”, que “no ha sido tan vigilante como debería” en materia de control fronterizo.
Por este motivo, Tajani considera imprescindible “poner orden” y encauzar una discrepancia que, insiste, no equivale a un conflicto abierto con España, algo que juzga completamente exagerado. “Qué fácil es dramatizar: no hemos roto relaciones diplomáticas”, ha subrayado el responsable de Exteriores.
El ministro ha reiterado que su país no mantiene nada “en contra de España”, pero reprocha a la parte española que “no se puede revocar el espacio Schengen simplemente por represalia, sin motivo alguno, perjudicando el turismo”, mientras que, al mismo tiempo, se pregunta “¿podemos decir, en cambio, que algo ha fallado, dadas las imágenes de Ceuta y las 100.000 personas huyendo de Marruecos?”.