El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha anunciado que “a primera hora” de este jueves despegará desde el país el primer vuelo “de muchos” destinado a la expulsión de personas migrantes que permanecen dentro de las fronteras chilenas en condición irregular.
“Mañana despegará el primer vuelo de muchos, y buses, que irán sacando de manera continua a todos aquellos inmigrantes irregulares que no deben continuar en el país”, ha señalado el jefe del Estado durante su primera Cadena Nacional desde el Palacio de Cerro Castillo, intervención en la que también ha detallado una “megarreforma” con más de cuarenta medidas de carácter principalmente tributario.
Aunque Kast no ha precisado cuántas personas serán retornadas en este primer operativo, fuentes del Ejecutivo citadas por el diario chileno ‘La Tercera’ calculan que entre 35 y 40 migrantes saldrán desde Santiago de Chile con destino a Colombia y Ecuador.
En su discurso, el mandatario ha presentado como “logro” de su primer mes en el Palacio de La Moneda el plan “escudo fronterizo”, subrayando que asumió el cargo con “más de 300.000 extranjeros en situación irregular”, parte de los cuales, ha indicado, estaban “vinculados a redes de crimen organizado que introdujeron en Chile niveles de violencia” desconocidos hasta ahora por la ciudadanía.
Kast ha reiterado que la finalidad de ese decreto era “comenzar a cerrar” los accesos al país “mediante la instalación de zanjas, muros, tecnología de vigilancia y un despliegue conjunto del Ejército, Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) en la macrozona norte”. Según ha remarcado, “en el primer mes de Gobierno” se han registrado “significativamente menos ingresos irregulares que en los últimos cinco años”, además de “un mayor número de salidas voluntarias y de extranjeros expulsados del territorio nacional”.
Presión al Congreso para sacar adelante su ‘megarreforma’
En la misma comparecencia, el presidente ha desgranado la ‘Ley de reconstrucción y desarrollo económico y social’, con la que aspira a hacer “crecer” la economía chilena. Ha precisado que incluye “más de 40 medidas” estructuradas en cinco grandes ejes: competitividad tributaria, refuerzo del empleo formal, simplificación regulatoria para reactivar con fuerza la inversión, otorgar mayor certeza jurídica y contener el gasto público.
Kast ha sostenido que se trata de un proyecto que “no es una agenda ideológica” sino “una oportunidad para que los chilenos, en unidad” modifiquen “el rumbo pensando en las futuras generaciones”. Por este motivo, ha pedido al Congreso que lo tramite “con urgencia y con altura de miras”.
Entre los pilares de esta macrorreforma figura la reducción gradual del impuesto de primera categoría, que pasaría del 27% al 23%, lo que, ha defendido, situaría a Chile en “el nivel más competitivo de las últimas dos décadas”.
Asimismo, el mandatario ha planteado una “exención transitoria del IVA” para la venta de viviendas nuevas y la recuperación del estatuto de invariabilidad tributaria, de modo que las inversiones de largo plazo que lleguen al país “sepan cuánto pagarán de impuestos en los próximos 25 años”.
“Esta reforma va a beneficiar a 150.000 empresas que le dan trabajo a más del 50% del mercado laboral formal y concentran casi el 90% de la inversión de chile”, ha afirmado Kast, reivindicando a su equipo como “el Gobierno de emergencia” que prometió y que, asegura, “va a cambiarle la vida a millones de chilenos”.