La Asamblea Nacional de Venezuela ha hecho público este martes un acuerdo para poner en marcha una “hoja de ruta” conjunta con la oposición con el fin de encarar la reconstrucción del país tras el doble terremoto del pasado 24 de junio. En este plan participarán también integrantes del Parlamento opositor paralelo constituido en 2015.
“En el marco de la convocatoria a la unidad nacional para enfrentar todos juntos las consecuencias del doblete sísmico que nos enluta, y a los efectos del fortalecimiento de la democracia, anunciamos el inicio de una hoja de trabajo conjunta con exmiembros de la Asamblea Nacional del 2015-2020 a partir del próximo primero de agosto”, ha señalado en un comunicado el Parlamento presidido por Jorge Rodríguez.
La Cámara ha subrayado que “el internacional unánime” al pueblo venezolano y al Gobierno “para enfrentar la tragedia” dejó en evidencia que “solo en unión” se puede “avanzar en la reconstrucción y en el mantenimiento de la paz”.
De forma paralela, el Parlamento opositor establecido en 2015 ha ratificado mediante otro comunicado la puesta en marcha de esta agenda común, cuyo propósito es “promover la estabilidad, la democracia y la recuperación nacional, constituyéndose como el inicio de la construcción de una nueva etapa que dará paso a una Venezuela de progreso y libertades”.
Según han explicado, el plan pretende reforzar “las instituciones democráticas, el sistema electoral y el restablecimiento de las garantías para la participación política”. “La emergencia provocada por los terremotos ha puesto de manifiesto la importancia de actuar con unidad, responsabilidad y visión de futuro”, ha apuntado.
En esta línea, se ha recalcado que el respaldo de países como Estados Unidos evidencia que Venezuela “no está sola”. “Reafirmamos nuestro compromiso de seguir avanzando en esta hoja de ruta mediante un trabajo técnico e institucional para contribuir a la reconstrucción del país”, ha subrayado.
La Asamblea Nacional de 2015 ha hecho extensivo su reconocimiento a Washington “por su firme respaldo al pueblo venezolano, tanto en la respuesta inmediata a la emergencia humanitaria como en su acompañamiento a los esfuerzos orientados a la recuperación del país, la consolidación de la estabilidad y el fortalecimiento de las institucionalidad democrática de Venezuela”.
La exdiputada opositora Dinorah Figuera, que sucedió a Juan Guaidó al frente de la Asamblea opositora, ha asegurado en un mensaje difundido en sus redes sociales que asume “el compromiso y la voluntad política de impulsar una hoja de ruta técnica y política bilateral”.
Este esquema de trabajo, ha precisado, se apoyará “en una agenda de trabajo con objetivos y hitos concretos que permita abordar los temas fundamentales para consolidar el camino hacia la recuperación de la democracia en Venezuela”. “Elevamos las banderas de la fe y de la esperanza”, ha dicho, sin ofrecer más precisiones.
El anuncio --que ha sido republicado en las redes sociales personales del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio-- se interpreta como el arranque de contactos con el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, con el objetivo de avanzar hacia una transición democrática tras los seísmos, que han provocado más de 4.560 víctimas mortales y 16.740 heridos.
Este movimiento se solapa con el plan de tres fases planteado recientemente por la Administración Trump, enfocado a la estabilización del país y a la reconciliación nacional entre el chavismo y la oposición, así como a la celebración de eventuales elecciones tras el arresto de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense llevada a cabo el pasado mes de enero en Caracas.