Líbano e Israel deciden proseguir el diálogo tras una cita “productiva” en Washington

Líbano e Israel seguirán las conversaciones en Washington para frenar la escalada con Hezbolá, con apoyo de EE.UU. y la vista puesta en un pacto de paz.

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Bandera de Líbano en una manifestación Europa Press/Contacto/Gerard Bottino

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Los Ejecutivos de Líbano e Israel acordaron este martes seguir adelante con el diálogo destinado a frenar los choques entre el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá, reanudados desde el pasado 2 de marzo, en una reunión mantenida en Washington bajo el paraguas de Estados Unidos.

El entendimiento quedó reflejado en un comunicado conjunto difundido por el Departamento de Estado, que subraya que se han mantenido unas conversaciones “productivas sobre los pasos a seguir para iniciar negociaciones directas” entre ambos países.

“Esta reunión ha supuesto el primer encuentro importante de alto nivel entre los Gobiernos de Israel y Líbano desde 1993”, señala la nota sobre la cita, en la que participaron, además del secretario de Estado, Marco Rubio, los embajadores de Israel y Líbano en Washington, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh Moawad, respectivamente.

Washington ha elogiado a las dos delegaciones por una jornada que ha descrito como un “hito histórico” y ha expresado su “esperanza” de que las próximas rondas “puedan ir más allá del alcance del acuerdo de 2024”, en referencia al alto el fuego alcanzado en noviembre de ese año, y desemboquen en un “acuerdo de paz integral”.

Al mismo tiempo, la Administración de Donald Trump ha reiterado su respaldo a la continuidad de estas gestiones, así como a los planes anunciados por Beirut para “restablecer el monopolio de la fuerza”, aludiendo al desarme de Hezbolá, y, según ha indicado el propio Departamento, para “poner fin a la influencia dominante de Irán” en Líbano.

En esta línea, Washington ha insistido de nuevo en “el derecho de Israel a defenderse de los continuos ataques” del grupo chií. “Cualquier acuerdo para cesar las hostilidades debe alcanzarse entre los dos gobiernos, con la mediación de Estados Unidos, y no a través de ninguna vía paralela”, ha recalcado, antes de remarcar que “estas negociaciones tienen el potencial de desbloquear una importante ayuda a la reconstrucción y la recuperación económica de Líbano, así como de ampliar las oportunidades de inversión para ambos países”.

La delegación israelí, por su parte, ha reiterado “su apoyo al desarme de todos los grupos terroristas no estatales y al desmantelamiento de toda la infraestructura terrorista” en territorio libanés y ha mostrado su disposición a “colaborar” con el Gobierno de Beirut para ese fin. “Israel ha expresado su compromiso de entablar negociaciones directas para resolver todas las cuestiones pendientes y lograr una paz duradera que refuerce la seguridad, la estabilidad y la prosperidad en la región”, añade el comunicado conjunto.

El equipo negociador libanés ha remarcado, a su vez, la “necesidad urgente” de que Israel respete “plenamente” el alto el fuego pactado en noviembre de 2024 y ponga fin a sus ataques contra Líbano, apelando a los “principios de integridad territorial y plena soberanía estatal”.

Beirut ha reclamado igualmente una tregua y “medidas concretas para abordar y aliviar la grave crisis humanitaria” que sufre el país por la guerra en curso, desencadenada tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.

El Gobierno libanés había solicitado en varias ocasiones a Israel la apertura de un canal de negociación directa, algo a lo que solo accedió el pasado jueves el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuando ordenó iniciar conversaciones bilaterales con Líbano para establecer “relaciones pacíficas” y trabajar de forma conjunta en “desmantelar” a Hezbolá.

El desarme de la milicia también figura entre las demandas públicas de las autoridades libanesas, pese a la negativa del grupo chií a aceptar esa condición mientras Israel no retire antes sus fuerzas del país. El conflicto en Irán se ha extendido a territorio libanés después de que Hezbolá lanzara cohetes contra el Ejército israelí, que ha respondido intensificando los bombardeos y con una incursión terrestre en Líbano, presentada como una operación para crear una zona desmilitarizada que refuerce su seguridad.

Según los últimos balances oficiales, las autoridades libanesas han elevado a casi 2.090 los fallecidos y a más de 6.700 los heridos por los ataques israelíes desde el 2 de marzo, entre ellos más de 300 muertos y 1.100 heridos registrados el pasado miércoles en la mayor oleada de bombardeos de Israel contra el país vecino en un solo día.