Líbano pondrá en marcha zonas piloto en breve tras las conversaciones de Roma

Líbano e Israel ultiman en Roma el despliegue de dos zonas piloto cuya seguridad asumirá el Ejército libanés, condicionado al desarme de Hezbolá.

1 minuto

Una mujer mayor sentada entre escombros en el sur de Líbano Marwan Naamani/ZUMA Press Wire/d / DPA
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

1 minuto

El despliegue de las dos "zonas piloto" en Líbano, de las que el Ejército israelí deberá retirarse en el marco del acuerdo alcanzado a finales de junio, arrancará "en los próximos días" después de las conversaciones "fructíferas" mantenidas en Roma entre las delegaciones libanesa, israelí y estadounidense.

"Las conversaciones han concluido tras dos días de deliberaciones productivas y positivas. Hemos acordado la estructura y las directrices para el proceso de las zonas piloto, que se ultimarán e implementarán en los próximos días", ha confirmado un funcionario del Departamento de Estado estadounidense en declaraciones a Europa Press.

El responsable ha señalado además que, a partir de ahora, los contactos entre las partes serán de carácter "técnico" y se centrarán en la puesta en marcha de "todos los aspectos" del acuerdo marco, "con el objetivo de alcanzar un acuerdo integral entre Israel y Líbano".

En virtud del pacto sellado a finales de junio, el Ejército israelí se compromete a abandonar dos zonas piloto situadas más allá de los límites originales de la denominada "zona de amortiguación" creada en abril, aunque por ahora no se han difundido detalles sobre su ubicación exacta.

La seguridad en estas áreas —que excluyen enclaves estratégicos como la fortaleza cruzada de Beaufort, bajo dominio israelí desde el 31 de mayo— será transferida progresivamente al Ejército libanés, siempre que Israel considere que existen las garantías necesarias.

El acuerdo contempla también la posibilidad de fijar nuevas "zonas piloto" por consenso entre las partes, si bien la población libanesa solo estará autorizada a regresar "una vez confirmado el desarme exitoso y el desmantelamiento de la infraestructura" del partido-milicia Hezbolá.

Ambos gobiernos han aceptado crear un grupo de coordinación militar, con apoyo y participación de Estados Unidos, para supervisar la ejecución global del acuerdo marco. Washington, por su parte, se ha comprometido a movilizar a sus socios internacionales para respaldar a Beirut en la reconstrucción del país y en la recuperación de su economía. No obstante, la retirada final del Ejército israelí seguirá supeditada al desarme efectivo de Hezbolá.