Los incendios en Francia fuerzan 250.000 evacuados y ponen en máxima alerta el oeste de Burdeos

Los incendios en Gironda y Las Landas fuerzan a evacuar a 250.000 personas y ponen en máxima alerta el oeste de Burdeos y sus instalaciones estratégicas.

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Imagen de archivo de incendios en Gironda (Francia), a 24 de julio de 2026 Maximilien Lamy/AFP/dpa
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Más de 250.000 personas han tenido que abandonar sus hogares por los voraces incendios que arrasan el suroeste de Francia, especialmente en el departamento de Gironda. Su capital, Burdeos, no se encuentra aún bajo orden de evacuación, aunque ya ha empezado a reorganizar y enviar efectivos para blindar la zona oeste, uno de los grandes polos de las industrias de Ciencia y Defensa del país.

El Ministerio de las Fuerzas Armadas ha informado del despliegue de “expertos y recursos” con el objetivo de garantizar la seguridad de las instalaciones industriales —incluidas fábricas de pólvora y misiles— repartidas por el oeste de la región, ahora amenazada por el gran incendio de Gironda. Este fuego está devastando el entorno de la cuenca de Arcachon y las autoridades se preparan ante el repunte de las temperaturas previsto para el próximo martes.

El incendio de Gironda ha obligado a evacuar a unas 220.000 personas y ha calcinado unas 42.000 hectáreas, mientras que otras 30.000 personas han sido desalojadas en la vecina región de Las Landas, al sur, donde las llamas han destruido 3.000 hectáreas. En total, los incendios han arrasado alrededor de 100.000 hectáreas en Francia desde que comenzó el año, una cifra sin precedentes.

La evacuación de la ciudad de Burdeos, por el momento, queda completamente descartada, tal y como ha reiterado esta mañana el alcalde Thomas Cazenave. “El fuego está a las afueras pero no está avanzando por el flanco occidental de la ciudad”, ha señalado a mediodía ante los periodistas. En ese instante, el frente del fuego se situaba todavía a 25 kilómetros de la ciudad y a 15 de Martignas-sur-Jalle, la comunidad periférica más expuesta.

La prefecta de Gironda, Sophie Broca, ha advertido de que la situación es “increíblemente grave” y ha comunicado que no autorizará “el regreso de los evacuados a las comunidades ni el desarrollo de la actividad laboral” al menos durante el lunes “hasta que el incendio esté controlado” porque “circunstancias excepcionales exigen medidas excepcionales”.

Según ha explicado, la principal preocupación es la nueva subida de las temperaturas. “A partir del martes, lamentablemente, las temperaturas volverán a subir y regresaremos a mínimos muy altos, de 38 y 40 grados”, ha indicado la prefecta. “Este es un factor que podría, y uso el condicional, agravar el fenómeno”, ha avisado. De acuerdo con la Prefectura, en Gironda han quedado destruidas 240 viviendas. Aunque no se han registrado víctimas civiles, 75 bomberos han resultado heridos, diez de ellos tuvieron que ser evacuados.