Al menos 12 soldados y dos agentes de Policía de Pakistán han perdido la vida esta pasada noche en un ataque adjudicado al grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), los “talibán paquistaníes”, contra un puesto de control situado en la inestable provincia de Jáiber Pajtunjua, en la frontera occidental del país con Afganistán.
El Servicio de Información del Ejército paquistaní, el ISPR, ha señalado que la ofensiva tuvo lugar durante la noche en el municipio de Tank, una zona especialmente sensible por la actividad de grupos insurgentes.
Según las primeras informaciones, la mayoría de las víctimas mortales se produjeron por la fuerte explosión de un coche bomba que abrió el ataque y que también acabó con la vida de un antiguo guardia forestal. La deflagración ha provocado igualmente graves destrozos en las instalaciones del puesto de control.
En respuesta, las fuerzas de seguridad paquistaníes lanzaron un contraataque que, de acuerdo con el comunicado del Ejército, se saldó con al menos una docena de milicianos muertos.