El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ha sugerido al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, que ponga en marcha su nueva estrategia de seguridad con un operativo militar contra el jefe de las disidencias de las FARC Alexander Díaz Mendoza, alias 'Calarcá', y retomando el uso de glifosato sobre los cultivos de coca.
“Bombardear a 'Calarcá' va a ser la mejor forma de estrenar la política de seguridad del presidente Abelardo”, ha sostenido el dirigente antioqueño en una entrevista concedida a Blu Radio, en la que ha detallado varios de los puntos que le trasladó a De la Espriella en los encuentros celebrados esta semana.
Rendón ha cargado contra la estrategia de seguridad del mandatario saliente, Gustavo Petro, al que responsabiliza del fortalecimiento de los grupos armados. “De las cosas que más padecimos con el gobierno que por fortuna termina es el recrudecimiento de la inseguridad”, ha señalado.
“El Clan del Golfo creció un 60% con la equívoca paz total, las FARC crecieron un 70%, aquí se capturó hace dos años a 'Calarcá' y Petro ordenó liberarlo, hemos visto morir a cerca de 60 uniformados, soldados y policías, por cuenta de estos grupos criminales”, ha manifestado el gobernador.
“Este gobierno que termina bombardeó a todas las estructuras criminales, pero a 'Calarcá' no lo tocaba ni con el pétalo de una rosa”, ha reprochado Rendón, quien ha entregado además a De la Espriella un listado con una veintena de objetivos de alto valor pertenecientes a diferentes organizaciones armadas, entre ellas el Clan del Golfo, el ELN y El Mesa, una banda de carácter local con presencia más allá de Antioquia.
En paralelo, el gobernador ha puesto sobre la mesa la idea de reactivar el empleo de drones y aeronaves para asperjar glifosato sobre las más de 20.000 hectáreas de coca que se encuentran en el departamento, una medida controvertida y objeto de fuertes críticas por su impacto ambiental.
Ante este escenario, Rendón ha argumentado que “tiene todo el sentido” que De la Espriella contemple iniciar su nueva política de seguridad desde Antioquia, cuya capital, Medellín, aspira a convertir en una sede adicional de la Presidencia, desde la que se coordinaría, entre otros proyectos, el denominado 'Escudo de las Américas' impulsado por Estados Unidos.