Tres décadas de la investidura de Aznar: la vivienda como gran reto pendiente y la sombra de Felipe González

En el 30º de la llegada al poder de Aznar, Demócrata recupera su discuso de investidura y el debate en el Congreso que le encumbró hasta la Moncloa tras más de una década de gobiernos socialistas

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Ilustración Demócrata |

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Este 3 de mayo se cumplen tres décadas del primer debate de investidura de José María Aznar. Tras 14 años de gobiernos socialistas, el PP había logrado ganar las elecciones generales y España decía adiós al 'felipismo' que había transformado el país.

Hace 30 años, el joven Aznar lograba lo que el fundador de su partido, Manuel Fraga, nunca consiguió: ser presidente del Gobierno. El centro-derecha asumía por primera vez las riendas del país que se preparaba para la entrada al euro y el mundo del s.XXI.

"Ha llegado el momento"

"A los poderes públicos les compete servir con más modestia y mejor a la sociedad española". Con estas palabras concluía Aznar su discurso de investidura en 1996. Un discurso en el que presentó su programa de Gobierno y en el que perfiló los ejes de su legislatura: "Impulsar la economía con objeto de crear empleo, mejorar el bienestar de los españoles, desarrollar el Estado de las autonomías, revitalizar nuestra democracia y fortalecer la presencia de España en Europa y en el mundo".

Durante la casi hora y media que duró su intervención también identificó dos grandes retos: el paro y el acceso a la vivienda, "sobre todo de los más jóvenes". La receta del PP para hacer frente a la crisis de la vivienda, que treinta años después sigue estando de estricta actualidad, pasaba por reformar la legislación sobre el suelo. Esa promesa desde el hemiciclo del Congreso derivaría dos años después en la ''ley del Suelo de Aznar'

Su aprobación en 1998 implicó que prácticamente todo el suelo podía ser urbanizable, salvo el que estuviera expresamente protegido (por razones medioambientales, culturales, etc.). Esto suponía un cambio respecto al modelo anterior, donde solo se urbanizaba el suelo previamente clasificado como apto.

De vuelta a 1996, el candidato anunció que su gobierno tendría una estructura más reducida que la de su antecesor y que además crearía un ministerio de Medio Ambiente: "Ha llegado el momento". La cartera recayó en manos de Isabel Tocino.

¡Qué viene el euro!

Otra constante durante su discurso fue la Unión Europea. Si Adolfo Suárez y Calvo-Sotelo habían puesto los cimientos y Felipe González materializó la adhesión, a Aznar le correspondía culminar la integración económica. La tarea estaba clara: preparar la economía española para la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria en 1999, un "objetivo nacional cuya consecución orientará toda la acción del Gobierno". El euro llegaría en 2002, bajo una mayoría absoluta de los populares tras haber hecho los deberes exigidos por los socios comunitarios.

En el camino hacia la austeridad marcada por Bruselas fue necesario un plan de privatizaciones que Aznar ya adelantó ese 3 de mayo de 1996: "Es preciso continuar e impulsar el camino de desregulación y privatización emprendido desde nuestro ingreso en la Comunidad Europea". Una política muy polémica y duramente criticada por la oposición que limitó la participación del Estado en históricas empresas como Telefónica, Repsol YPF, Endesa, Iberia y Red Eléctrica de España (REE).

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Las elecciones generales de 1996 arrojaron la siguiente aritmética parlamentaria: PP (156 diputados), PSOE (141), IU (21), CiU (16), PNV (5) y Coalición Canaria (4). Una "amarga" victoria para los populares que lograban ser primera fuerza pero sin alcanzar la mayoría absoluta. 

Propuesta de candidato a Presidente del Gobierno, José María Aznar López, el Rey, don Juan Carlos -

 

Para apuntalar la investidura Génova 13 mantuvo contactos durante dos meses con CiU y Coalición Canaria (CC). Aunque los votos del PNV ya no eran necesarios, Aznar vio oportuno pactar también con los nacionalistas vascos. 

En su discurso de investidura resumió así los pactos alcanzados: con CiU, para reformar el modelo de financiación; con el PNV, para procurar el desarrollo del Estatuto de Guernica; y con CC, para abordar la singularidad y la condición ultraperiférica.

Con arzalluz

El acuerdo alcanzado entre el PP y el PNV fue ratificado por José María Aznar y Xabier Arzalluz, presidente de la formación vasca.

El pacto incluyó la modificación del Concierto Económico que otorgó a las haciendas vascas plena capacidad normativa sobre el IRPF, así como la recaudación de los impuestos especiales sobre hidrocarburos, tabaco y alcohol.

Asimismo, se acordaron modificaciones en el impuesto de sociedades y la transferencia de competencias en transporte por carretera y formación continua. El pacto también contenía la cesión a Euskadi de la gestión de los puertos de Bilbao y Pasaia.

Líder de la oposición en ciernes

Solo SuárezCalvo-Sotelo y Felipe González permanecieron como parlamentarios tras dejar la presidencia del Ejecutivo. Esta condición supuso que González, todavía en calidad de presidente en funciones, interviniera como líder de la oposición en ciernes en el debate de investidura de su sucesor. 

En nombre del Grupo Socialista, González subió a la tribuna de oradores con la sombra de cuatro investiduras a sus espaldas: "Esta mañana escuché, con atención y algún esfuerzo, su intervención", le espetó a Aznar.

El líder de los socialistas, desde su nuevo rol de oposición, aseguró dirigiéndose a la bancada popular que en ningún caso le oirían decirle "Váyase, señor Aznar. Le pediré: Gobierne, señor Aznar". En referencia al mantra que el presidente del PP llevó por bandera en los últimos años del felipismo.

Durante toda su intervención, González mantuvo un tono cordial y de respeto hacia la labor que ahora pasaba empeñar otro gobierno de un signo distinto al suyo. "Desde la oposición, todavía tengo que hacer un cierto esfuerzo para cambiar el chip, nosotros haremos lo posible por que la legislatura sea estable y dure", llegó a afirmar provocando las risas en su bancada y en las ajenas como refleja el Diario de Sesiones.

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Sobre los pactos alcanzados con el nacionalismo para gobernar, González aseguró que esperaba que "la participación que ahora se inaugura sea el fruto de la convicción y no el mero fruto de un resultado electoral"." Yo tengo una buena y positiva experiencia de la relación con el nacionalismo moderado", confesó. Tres años antes, fue el propio González el que tuvo que alcanzar un acuerdo con CiU y PNV para ser investido presidente en 1993.

Aunque el 'no' del Grupo Socialista en ningún momento estuvo en duda, González tendió la mano a su sucesor: "El hecho de que haya un voto negativo no es más que la expresión de una situación normal en la Cámara. Ustedes podrán contar con nosotros en los temas de Estado. Contarán con nuestra oposición cuando su proyecto contradiga lo que nosotros representamos y hemos defendido a lo largo de estos años".

PACTO DEL MAJESTIC

El Pacto del Majestic fue el resultado de meses de negociación entre el PP y CiU y que permitió a José María Aznar ser elegido presidente poniendo fin a cuatro legislaturas de gobiernos socialistas con Felipe González a la cabeza.

El acuerdo de 18 páginas incluía cuestiones como:

  • La reforma del sistema de financiación autonómica

  • La supresión del servicio militar obligatorio

  • La transferencia de las competencias en materia de tráfico

  • La transferencia de políticas de promoción de empleo y la formación profesional 

  • La participación de las CCAA en organismos del Estado

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