Lugo, el último eslabón del transfuguismo que provoca cambios de gobierno

El de Lugo es el último de los episodios de transfuguismo político que han provocado, o facilitado, cambios de gobierno autonómicos o municipales. Demócrata repasa algunos de los más sonados

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La nueva alcaldesa de Lugo, Elena Candia, tras prosperar la moción de censura gracias a la ex concejal socialista María Reigosa | Carlos Castro - Europa Press

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En 1998 la mayoría de partidos políticos suscribieron el llamado Pacto Antitransfuguismo, un acuerdo que tiene como objetivo evitar que cargos electos cambien mayorías de gobierno traicionando las siglas bajo las que fueron elegidos en su cargo. Sin embargo, ese compromiso no tiene rango penal ni impide legalmente que un concejal o diputado cambie de bloque. Esto ha llevado a que, en la práctica, numerosos gobiernos municipales y autonómicos hayan cambiado de color gracias a tránsfugas o disidentes.

El último de estos episodios ha sucedido en Lugo, capital que recupera el PP después de 27 años gracias al apoyo que la ex socialista María Reigosa ha dado a  Elena Candia, nueva alcaldesa de la ciudad tras desalojar del poder al socialista Miguel Fernández, que encabezaba el gobierno municipal junto al BNG. Facilitando esta operación, Reigosa ha vuelto a poner de actualidad el transfuguismo político.

La reacción del PSOE a este hecho no se ha demorado. Para la Secretaría de Organización de los socialistas, Rebeca Torró, "se ha consumado lo que todos ya sabíamos: el Partido Popular tiene un máster en transfuguismo. Vuelve a comprar voluntades sin pudor, esta vez para hacerse con el gobierno de Lugo, olvidándose de que una moción de censura es parte del juego democrático, pero el transfuguismo no, por mucho que lo practiquen".

Según el PSOE, "el PP gallego, con el beneplácito de Feijóo, se salta incluso sus propios estatutos. En su artículo 14: 2. reza: 'Cometen infracción muy grave quienes perteneciendo a un Grupo Institucional del Partido utilicen o se valgan de tránsfugas de otros partidos para constituir o cambiar mayorías de gobierno en las instituciones públicas'. Ya sabíamos que la palabra de Feijóo no valía. Ahora sabemos que tampoco lo que firma"

En su condena a lo sucedido este jueves en Lugo, el PSOE también ha  querido rescatar episodios pasados de transfuguismo que aún duelen en Ferraz: "El PP de Feijóo utiliza el mismo modus operandi que Génova lleva años practicando. Lo vimos en Madrid en 2003 o en Murcia en 2021. Con la derecha pierde la política limpia, pierde la ciudadanía y ganan los tránsfugas y los tamayazos. Las urnas pondrán a cada uno en su lugar".

Ese mirar atrás socialista nos lleva a rememorar algunos de los casos más conocidos de transfuguismo político en España que provocaron —o facilitaron decisivamente— cambios de gobierno autonómicos o municipales y que tuvieron gran impacto mediático y político.

El “Tamayazo” en Madrid (2003)

Centrándonos en los casos de transfuguismo político ocurridos en el presente siglo el más famoso de la democracia española fue el protagonizado en Madrid por los diputados socialistas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez. Ambos se ausentaron en la votación de investidura de la Asamblea de Madrid en junio de 2003, impidiendo que el socialista Rafael Simancas alcanzara la presidencia regional pese a sumar mayoría con IU.

La crisis obligó a repetir las elecciones y acabó permitiendo la llegada al poder de Esperanza Aguirre y el PP, iniciando más de dos décadas de hegemonía popular en la Comunidad de Madrid. El episodio dio lugar al término político y mediático “Tamayazo”.

La moción de censura en Murcia que acabó reforzando al PP (2021)

En fecha mucho más reciente y, unque la moción no prosperó al final, lo sucedido en Murcia en 2021 fue otro ejemplo de transfuguismo. Fernando López Miras salvó su Gobierno después de que varios diputados de Ciudadanos rompieran la disciplina del acuerdo firmado entre PSOE y Ciudadanos para desalojar al PP. Los parlamentarios naranjas pasaron a apoyar al Ejecutivo popular y frustraron la operación.

La crisis acabó desencadenando además el adelanto electoral en Madrid por parte de Isabel Díaz Ayuso, quien desconfió de la alianza que mantenía en aquella época con Ciudadanos.

León: la caída del alcalde del PP por una concejala tránsfuga (2019)

Aunque ahora los lamentos por el transfuguismo lucense sean socialistas, en 2019, en el Ayuntamiento de León, José Antonio Diez (PSOE) logró la alcaldía gracias al apoyo de una edil de Ciudadanos que rompió la disciplina de voto de su formación. El caso generó una fuerte polémica nacional dentro de Ciudadanos.

Ponferrada y el pacto con un condenado por acoso sexual (2013)

Sin ser un caso clásico de transfuguismo, mención especial merece lo sucedido en Ponferrada en 2013. Allí, el  PSOE pactó inicialmente con el exalcalde Ismael Álvarez, condenado por acoso sexual, para arrebatar la alcaldía al PP. Los socialistas utilizaban a un edil escindido para llegar al poder, lo que provocó una enorme crisis política y reputacional para los socialistas, con intervención directa de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Antes del Pacto Antitransfuguismo de 1998: Benidorm y Marbella

Haciendo algo más de arqueología del tránsfuga político, encontramos algunos otros ejemplos sonados en la recta final del siglo XX.

Uno de los precedentes más citados del transfuguismo municipal fue el del Benidorm: de 1991, que tuvo como resultado la llegada a la alcaldía de la ciudad de Eduardo Zaplana gracias a una moción de censura.que prosperó por el apoyo de la concejal socialista Maruja Sánchez, quien permitió recuperar el gobierno al PP.

Ese episodio fue decisivo para la carrera política de Zaplana, que años después alcanzaría la presidencia de la Generalitat Valenciana y un ministerio con el Gobierno de José María Aznar.

Por su parte, la Marbella de la década de los 90 del pasado siglo, marcada por el “gilismo”, fue escenario recurrente de cambios de mayorías mediante concejales díscolos, pactos cruzados y transfuguismo. Las fracturas internas del GIL y los cambios de lealtades permitieron alteraciones constantes de gobiernos locales hasta la intervención del Ayuntamiento por corrupción en 2006.