El Partido Popular ha recuperado este jueves la Alcaldía de Lugo tras 27 años de gobiernos de izquierda gracias a una moción de censura que ha salido adelante con el apoyo decisivo de la exconcejala socialista María Reigosa, actualmente no adscrita tras abandonar el PSOE.
La dirigente popular Elena Candia ha sido investida nueva alcaldesa de la ciudad gallega con 13 votos a favor, frente a los 12 que sumaban el PSOE y el BNG, que gobernaban en coalición el Ayuntamiento lucense. El cambio de gobierno pone fin a casi tres décadas de hegemonía progresista en uno de los principales bastiones urbanos de la izquierda gallega.
La moción ha estado rodeada de una fuerte tensión política y social debido al papel de Reigosa, considerada por socialistas y nacionalistas como una “tránsfuga”, al haber accedido al acta bajo las siglas del PSdeG antes de romper con el partido.
El voto decisivo de María Reigosa
La operación política no habría sido posible sin el respaldo de María Reigosa, cuya situación ha reabierto el debate sobre el transfuguismo en la política municipal española.
La exedil socialista había entrado en la corporación municipal tras una compleja etapa marcada por varios fallecimientos dentro del grupo socialista durante el mandato, incluida la muerte de la exalcaldesa Paula Alvarellos. Posteriormente abandonó el PSOE y pasó al grupo de no adscritos.
Su apoyo al PP ha permitido a Elena Candia alcanzar la mayoría necesaria para desalojar de la Alcaldía al socialista Miguel Fernández, que encabezaba el gobierno municipal junto al BNG.
Desde el PSOE y el Bloque Nacionalista Galego han acusado al PP gallego de vulnerar el espíritu del pacto antitransfuguismo y de “asaltar” la Alcaldía mediante una operación políticamente “despreciable”.
Protestas y máxima tensión en Lugo
La celebración del pleno de la moción de censura ha estado acompañada de protestas a las puertas del Concello. Centenares de personas se concentraron durante la sesión con pancartas y consignas contra el cambio de gobierno municipal.
Entre los lemas coreados destacaron mensajes como “Lugo non se vende” o “Manos arriba, esto es un atraco”, en un ambiente de máxima tensión política.
La plataforma ciudadana “Transfuguismo non, democracia si” había impulsado movilizaciones durante los últimos días para tratar de frenar la moción.
El PP defiende un “nuevo impulso” para la ciudad
El PP ha defendido la legitimidad de la operación y sostiene que el gobierno municipal estaba “agotado” y había perdido capacidad de gestión.
Elena Candia ha reivindicado la necesidad de abrir “una nueva etapa” para Lugo y ha asegurado que su Ejecutivo buscará “estabilidad” y “gestión” para la ciudad.
La recuperación de la Alcaldía de Lugo supone además un importante golpe simbólico para el socialismo gallego, ya que la ciudad llevaba casi tres décadas gobernada por fuerzas de izquierda.