El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha instado este miércoles al Tribunal Constitucional (TC) a intervenir después de la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y “meta en vereda a los tribunales díscolos españoles”, aludiendo de forma expresa al Tribunal Supremo y al Tribunal de Cuentas.
En un artículo publicado en el diario 'Ara' y recogido por Europa Press, Mas sostiene que la resolución del TJUE debe traducirse en la puesta en marcha inmediata de la Ley de Amnistía: “Si se recurre a Europa y Europa habla, España debe obedecer. Se han acabado los trapicheos, y así lo tenemos que exigir”.
“En esta exigencia no puede haber medias tintas. Ir a Europa ha servido para ganar tiempo y entorpecer la voluntad mayoritaria expresada en las Cortes Generales, pero ir a Europa tiene otra cara de la moneda: si pierdes, te lo has de tragar”, afirma el exmandatario catalán en su escrito.
A juicio de Mas, determinados órganos del Estado no asumen la obligatoriedad de acatar las decisiones de las instancias judiciales superiores. En este sentido, acusa al Tribunal de Cuentas de buscar “resquicios” para evitar la aplicación de la amnistía a los procesados por el 1-O y por la acción exterior de la Generalitat entre 2011 y 2017.
Recurso al Tribunal Constitucional
“Esta actitud de desobediencia resulta del todo intolerable, y si se consolida, puede constituir un precedente para que otras instancias judiciales del Estado se pasen por el forro las sentencias de los tribunales europeos”, alerta Mas en su artículo.
Frente a este escenario, el expresidente apela directamente al TC para “hacer valer su autoridad”, al entender que es el único órgano con capacidad efectiva para frenar esa deriva, y pronostica que el Tribunal Supremo no adoptará esa función.
Recuerda asimismo que el Constitucional ya se ha pronunciado a favor de la Ley de Amnistía y destaca que el tribunal “incluso tiene la capacidad legal, que no tenía antes de 2015, de hacer ejecutar sus sentencias”.
Concluye remarcando que el TC cuenta con instrumentos suficientes para actuar con rapidez y sin rodeos tras el respaldo europeo: “Es el TC el que debe poner orden, marcar el terreno de juego y hacer obedecer a los que siguen intentando desobedecer”, sentencia Mas.