La izquierda alternativa al PSOE se encuentra en plena reconstrucción. Este sábado 11 de julio Movimiento Sumar celebra su Asamblea General, hito con el que los magenta comenzarán a pintar el lienzo de lo que pretende ser en la era post Yolanda Díaz. Un paso vital también de cara a la candidatura unitaria con Izquierda Unida, Más Madrid y los Comunes. ¿Qué se está moviendo? ¿Cómo queda el mapa de liderazgos de la izquierda?
Un tándem para pilotar un nuevo horizonte
El documento político que saldrá del cónclave redefinirá la identidad ideológica del proyecto: “Laborismo ecosocialista”. Y el tándem que dirigirá el Movimiento encarna ambas almas y aúna los dos polos con más peso dentro de la organización.
Por un lado, la perspectiva más laborista, con Verónica Martínez Barbero al frente. Inspectora de trabajo, fue directora general de Trabajo y llegó de la mano de Yolanda Díaz, quien le confió la portavocía parlamentaria tras la salida de Íñigo Errejón.
Junto a ella, Rosa Martínez, quien fuera coportavoz de Equo. Actualmente, es la secretaria de Estado de Derechos Sociales, número dos de Pablo Bustinduy en el Ministerio.
La nueva dirección busca simbolizar ese equilibrio entre el perfil laborista y la sensibilidad ecologista. También representa la continuidad de dos de los principales núcleos de influencia del espacio: el de Yolanda Díaz y el de Pablo Bustinduy.
¿Y el candidato o candidata?
Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez comandarán el Movimiento Sumar, pero el candidato o candidata a las elecciones generales (que se prevén en febrero) no está ni mucho menos definido -y la incógnita no se desvelará este sábado-.
El favorito de los magenta sigue siendo el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, quien insiste en rechazar la oferta. Sin él, la ecuación para despejar la X se vuelve compleja por la falta de perfiles.
En Movimiento Sumar no abundan las caras visibles con gran foco mediático. El único ministro, y por ende rostro reconocible, que integrará la nueva dirección será Ernest Urtasun, titular Cultura, quien compatibilizará su militancia con el carné de los Comuns. Su nombre es de los más potentes, es el actual portavoz y suena en las quinielas para liderar la candidatura en 2027, aunque hay voces que lo descartan.
La lista unitaria de la dirección de Sumar incluye otros dirigentes que formaban parte de la cúpula y repetirán: la secretaria de Feminismos, Amanda Andrades, y cuatro diputados del grupo, a saber, Lander Martínez, Laura Vergara, Viviane Ogou y Esther Gil. Fuera de ella se quedan perfiles que eran más conocidos, pero afines a la ya excoordinadora, Lara Hernández, como Txema Guijarro.
Mirando fuera: menos margen para negociar
Sumar ha cambiado. Ya no será la estructura creada ex profeso para Yolanda Díaz. De paraguas, pasará a una organización más que integra la alianza con IU, Más Madrid y Comuns. Una coalición en la que, además, perderá peso por su actual debilidad tras la fuga de sus rostros más reconocibles y la guerra interna con motivo de las acusaciones de acoso sobre Lara Hernández.
De los cuatro partidos que conformarán la alianza ninguno tiene un aspirante a Moncloa claro. La líder de Más Madrid, Mónica García, disputará las elecciones de la Comunidad de Madrid y Rita Maestre, la alcaldía de la capital, tras imponerse en las primarias. Por su parte, Antonio Maíllo no parece una alternativa. El coordinador general de IU permanecerá en el Parlamento de Andalucía y sus resultados no fueron precisamente buenos, siendo superado por José Ignacio García, de Adelante Andalucía.
La nueva dirección de Sumar nace con una misión doble: reconstruir el partido tras la marcha de Yolanda Díaz y negociar, desde una posición más débil que hace dos años, la futura candidatura unitaria de la izquierda alternativa al PSOE. El liderazgo del espacio sigue, por ahora, sin dueño.