El portavoz de la coalición Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha adelantado que su grupo en el Parlamento andaluz se propone desarrollar una tarea de oposición de carácter “pedagógica” con la que, al mismo tiempo, plantear “una alternativa de gobierno” en la comunidad frente a las políticas que impulsa o ha pactado el tándem PP-A y Vox.
El también coordinador federal de Izquierda Unida (IU) ha detallado en una entrevista con Europa Press que Por Andalucía quiere ejercer su papel de oposición combinando el trabajo en el plano “institucional” del Parlamento con el refuerzo de la “conexión social, es decir, la capacidad de crear redes de conciencia antifascista, de conciencia democrática frente a la deriva” del Ejecutivo de PP-A y Vox.
En esa línea, Maíllo ha señalado que el Gobierno andaluz actual mantiene “una constante” que, a su juicio, “hay que seguir combatiendo”: una tendencia “transversal” a “criminalizar a las víctimas”. Ha recordado que, según su criterio, ya ocurrió en la pasada legislatura con el conflicto de los cribados de cáncer de mama, y que se ha repetido este mes de julio con el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, en su “primera declaración” sobre el incendio de Los Gallardos (Almería), en el que fallecieron 14 personas, al afirmar que “diciendo que la gente que se había muerto” era “porque había hecho caso omiso de las instrucciones” de las autoridades.
Frente a esa versión, el dirigente de Por Andalucía ha replicado que “muchos de ellos se fueron” de sus viviendas “antes de que hubiera habido ninguna instrucción” por parte de la Junta.
En el actual escenario parlamentario, en el que la oposición al Gobierno de la Junta recae en PSOE-A, Adelante Andalucía y Por Andalucía, todas ellas formaciones de izquierda, Maíllo ha subrayado que “no es difícil encontrar puntos de acuerdo” entre los tres grupos, dado que comparten su “apuesta” por “evitar la privatización de los servicios públicos”.
“Oposición implacable” y defensa de los servicios públicos
En este contexto, el portavoz ha remarcado que Por Andalucía “tiene unas posiciones de izquierda muy nítidas con respecto a la defensa de los servicios públicos”, y que impulsará “una oposición implacable en la defensa de esos servicios públicos, y desde luego contra el negacionismo climático” y “de la violencia de género”, además de “una labor de denuncia y de conexión social que es fundamental”.
Maíllo sostiene que “la mejor oposición que se puede hacer es una que conecte con el sentido mayoritario del pueblo andaluz y, por tanto, permita analizar la construcción de una alternativa que suponga un cambio de gobierno en la próxima legislatura”.
En esa dirección, ha defendido que “ese debe ser un objetivo para el que nosotros, sin lugar a dudas, vamos a trabajar, con afán” de “construir un proyecto que vincule a la mayoría del pueblo andaluz, y que suponga la construcción de una alternativa”. Ha recalcado que Por Andalucía no se conforma con “quedarse en la guardia de oposición sin más”, algo que, en su opinión, sería “un error, porque eso lleva a la frustración si no se convierte en alternativa de gobierno”.
Por ello, se ha comprometido a que la coalición ejercerá una oposición “para construir una alternativa para que el Gobierno (de la Junta) cambie” tras las próximas elecciones autonómicas.
Balance electoral y objetivos para la próxima legislatura
En cuanto al resultado de los comicios del 17 de mayo, el ex candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta ha admitido que en la coalición no se han quedado “satisfechos con el mantenimiento de los resultados” respecto a la cita electoral del 19 de junio de 2022, cuando también lograron cinco escaños. No obstante, ha valorado que esos datos reflejan una “resistencia en un contexto muy negativo por haber estado el grupo en convulsión permanente, con diputados que a lo mejor hicieron un trabajo menos intenso”.
Maíllo ha reconocido que Por Andalucía no alcanzó “los objetivos” que se había fijado para estas elecciones, pero sí consiguió trasladar el “mensaje de que una izquierda que se moje en los gobiernos no desaparece”, ya que la coalición —en la que participan fuerzas como IU y Movimiento Sumar, que respaldan al Gobierno de Pedro Sánchez— “no ha desaparecido, cosa que en otros parlamentos ha tenido más dificultades”.
De cara al futuro, ha señalado que ahora “lo único” que queda es “trabajar” para lograr “dentro de cuatro años”, en las próximas autonómicas, incrementar su “apoyo electoral”. Está convencido de que así será “sin lugar a dudas”, apoyándose en “un grupo parlamentario formidable” con integrantes “muy cohesionados en torno a los trabajos y las actividades”.
Ha destacado que “somos el grupo que, con diferencia, más iniciativas hemos presentado desde que se ha constituido el nuevo Parlamento, y esa órbita de conexión social y de trabajo institucional muy encarrilado y muy cohesionado va a tener unos resultados positivos dentro de cuatro años”.
Relación con Podemos y apertura a otras fuerzas
Preguntado por el papel de Podemos después de que el partido morado se incorporara a última hora a las listas de Por Andalucía pero se quedara sin representación, Maíllo ha explicado que en su grupo están “abiertos” a “cualquier organización que quiera trabajar” con la coalición, partiendo de la idea de que se sitúan “al servicio del pueblo andaluz y de la clase trabajadora andaluza”.
“Y eso tiene que estar por encima de cualquier otra consideración”, ha recalcado, antes de concluir que “siempre son bienvenidos los brazos y las cabezas pensantes para conformar” la “propuesta de trabajo de oposición” de Por Andalucía, “porque lo que está por venir es muy duro”.