Sánchez Corbí respalda a la UCO y alerta: Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto

Sánchez Corbí reivindica la solidez de la UCO, denuncia presiones y filtraciones y destaca el papel de Francia en el fin del terrorismo de ETA.

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El excoronel de la Guardia Civil y exjefe de la Unidad Central Operativa (UCO), Manuel Sánchez Corbí. CONGRESO-ARCHIVO
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El coronel de la Guardia Civil y antiguo responsable de la Unidad Central Operativa (UCO), Manuel Sánchez Corbí, ha reivindicado este martes la fortaleza y rigor de los informes elaborados por esta unidad en investigaciones de corrupción. Lo ha hecho frente a lo que ha calificado como "ataques externos" y advirtiendo del peligro que supone que se resquebraje la confianza en la cadena de mando.

Durante su intervención en uno de los Cursos de Verano de CEU-María Cristina en San Lorenzo de El Escorial, ha subrayado la importancia de la disciplina interna: "En una unidad militar y jerarquizada tú crees en tus jefes porque tus jefes creen en ti". A continuación, ha recordado una máxima que presidía su despacho: "Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto".

El coronel, cesado como jefe de la UCO poco después de la llegada de Fernando Grande-Marlaska al Ministerio del Interior, ha descrito a la unidad como "una máquina" que, en su opinión, no se verá comprometida en su funcionamiento global. No obstante, ha admitido que la desconfianza hacia los mandos superiores está generando un clima de malestar interno inédito dentro del cuerpo.

Presiones políticas y órdenes de "ponerse de perfil"

En relación con posibles injerencias del poder político, Sánchez Corbí ha asegurado que en la UCO las órdenes de "ponerse de perfil" no prosperan gracias a la estructura de trabajo en equipo y a la cadena jerárquica. A su juicio, el hecho de que una investigación pase por varios escalones hace que cualquier intento de manipulación sea detectado por algún miembro del equipo, que se negaría a falsear un atestado que después debe defender ante un tribunal.

Respecto a las filtraciones de sumarios bajo secreto, ha insistido en que los investigadores son "los últimos que tienen interés en filtrar nada", ya que serían los primeros en ser señalados y sometidos a expedientes internos. Según ha explicado, la mayoría de filtraciones se produce cuando las causas dejan de ser secretas y los informes se ponen a disposición de todas las partes personadas, momento en el que abogados o acusaciones pueden ceder o vender el contenido a los medios.

"Si la UCO filtrara, habría un goteo constante de informaciones; sin embargo, pasan los meses sin que salga nada hasta que llega a las partes", ha expuesto. También ha criticado que en España la justicia sea "garantista pero violenta" por su excesiva lentitud, lo que provoca que personas que terminan absueltas vean su vida alterada durante años por el simple hecho de haber sido encausadas.

El papel de la UCO como auxilio judicial

Al responder a quienes ponen en duda la solidez de las investigaciones de la UCO en causas de corrupción, Sánchez Corbí ha recordado que los guardias deben sostener sus atestados en el juicio oral bajo el principio de contradicción y frente a "los mejores abogados de España". "Nadie es tan atrevido como para escribir algo que no pueda luego demostrar", ha afirmado.

Sobre las críticas por el supuesto "corta y pega" de los informes de la UCO en las resoluciones judiciales, el coronel —que abandonó la Guardia Civil para incorporarse a la empresa privada en 2021— ha defendido que se trata de un mecanismo lógico, ya que la policía judicial actúa como "auxilio" directo del juez. "El juez no puede saber de cada causa cómo investigar cuando tiene 30 abiertas; para eso cuenta con un equipo de guardias civiles", ha indicado, remarcando que si la policía falla en la búsqueda de la verdad, el magistrado "no puede crear realidad de la nada".

Cooperación con Francia en la lucha contra ETA

Con una experiencia de 25 años en la lucha antiterrorista, Sánchez Corbí ha puesto en valor la cooperación con las autoridades francesas en la ofensiva contra ETA, que permitió desplegar hasta 300 guardias civiles operando de forma simultánea en territorio francés.

"Si Francia no nos hubiera ayudado lo que nos ayudó, seguramente hoy en España seguiría habiendo terrorismo de ETA", ha señalado. Según el exmando, ese trabajo conjunto y el aprendizaje acumulado tras décadas de "recibir golpes" contribuyeron a que las fuerzas de seguridad españolas alcanzaran una cualificación técnica "superior" a la de otros países europeos.