La reapertura del paso fronterizo entre Melilla y Marruecos, fijada para la tarde de este viernes con la intención de permitir el tránsito de las miles de personas retenidas desde las 22.00 horas del jueves, ha vuelto a quedar suspendida tras registrarse otro intento de entrada masiva en la ciudad autónoma.
Fuentes presenciales citadas por Europa Press han explicado que, cuando las autoridades de ambos países se preparaban para abrir de nuevo el puesto de Beni Enzar y aliviar la situación de los viajeros bloqueados, se han producido nuevos altercados protagonizados por menores que se encontraban junto al perímetro fronterizo en el lado marroquí.
Desde alrededor de las 19.00 horas se escuchan disparos de material antidisturbios a ambos lados de la valla. Testigos han indicado a Europa Press que las fuerzas marroquíes han recurrido a gases lacrimógenos, mientras que en el lado español la Policía ha vuelto a cortar la circulación en la carretera de acceso a Beni Enzar y ha desviado el tráfico ante este nuevo intento de intrusión.
El cierre golpea de lleno a los viajeros de la Operación Paso del Estrecho (OPE), todos ellos ciudadanos marroquíes residentes en distintos países europeos que se dirigían a su país para pasar las vacaciones estivales. En torno a 2.000 personas continúan atrapadas en la frontera sin poder proseguir su desplazamiento.
Alojamiento de emergencia en el pabellón Lázaro Fernández
Ante el empeoramiento del escenario, la Ciudad Autónoma ha reforzado este viernes el dispositivo de atención humanitaria. Entre cuatro y cinco autobuses de la Cooperativa COA trasladarán al pabellón Lázaro Fernández a las familias con menores y a las personas mayores de la OPE que quieran descansar en sus instalaciones, donde Cruz Roja Española ha preparado camas para pasar la noche.
Paralelamente, la Consejería de Políticas Sociales ha adquirido grandes ventiladores para mitigar el calor y, desde el centro San Francisco, se han organizado las primeras 900 bolsas con bocadillos, agua y zumos para distribuir entre los afectados.
El coordinador del comité de crisis para la atención a los viajeros de la OPE y vicepresidente de la Ciudad Autónoma, Daniel Ventura, ha detallado que a lo largo de toda la jornada se ha prestado asistencia con medios propios a cerca de 1.500 personas que siguen retenidas por el cierre del paso.
Entre las actuaciones urgentes para hacer más llevadera la espera ante una verja cerrada, figuran la colocación en las inmediaciones de la frontera de más de 500 sillas, 200 hamacas de playa, zonas de sombra, alfombras para descansar, puntos de agua y suministro eléctrico, además del reparto de comida y la movilización de 30 informadores medioambientales. También se ha reforzado el número de aseos portátiles y la empresa Valoriza ha instalado once grifos de agua en el área de Beni Enzar.
Previsión de llegada de más de 1.000 vehículos
El vicepresidente ha subrayado que la Ciudad Autónoma está ofreciendo una "ayuda humanitaria" que, según ha criticado, no está proporcionando la Delegación del Gobierno, y ha avisado de que el problema puede empeorar en las próximas horas, dado que para este viernes se espera la llegada a Melilla de más de 1.000 vehículos adicionales de la Operación Paso del Estrecho, lo que aumentará la presión sobre un paso fronterizo que continúa clausurado por razones de seguridad.
Ventura ha reconocido el esfuerzo de la Policía Local, de los servicios operativos municipales, de los informadores medioambientales, de las empresas encargadas de la limpieza y el mantenimiento de los aseos, así como del dispositivo habilitado por Valoriza.