Verónica Barbero y Rosa Martínez asumen la coordinación de Movimiento Sumar con un 95,92% de respaldo

Movimiento Sumar renueva su liderazgo con Barbero y Martínez, refuerza su estructura territorial y fija una agenda feminista y ecosocialista.

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La diputada del grupo parlamentario SUMAR, Verónica Martínez Barbero, durante una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, a 19 de mayo de 2026, en Madrid (España). Marta Fernández - Europa Press
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La portavoz del Grupo de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, han sido ratificadas como nuevas coordinadoras de Movimiento Sumar tras imponerse con un 95,92 por ciento de apoyo a la lista “Sumar para gobernar” en la asamblea extraordinaria celebrada este sábado, según ha comunicado la propia organización.

En la misma cita, la ponencia político-organizativa logró un 98,96 por ciento de respaldo por parte de algo más de 300 delegados acreditados, en una reunión desarrollada en el espacio COEM, junto a las Cuatro Torres de Madrid.

Durante la jornada se validaron cinco resoluciones clave. La primera impulsa la puesta en marcha de un Espacio Joven autónomo, sustentado en la participación, la independencia, la democracia interna y los cuidados colectivos. Así, el sector juvenil del movimiento, considerado una parte esencial del mismo, pasa a contar con personalidad jurídica propia, censos diferenciados y estatutos específicos, además de reclamar presencia juvenil en todos los niveles territoriales.

La asamblea también dio luz verde a reforzar el espacio ecosocialista “Apostamos”, en colaboración con el Partido Verde-Equo y otras organizaciones, con la meta de articular acuerdos que consoliden un bloque verde, ecosocialista y laborista.

Al mismo tiempo, el partido se compromete a afianzar las alianzas con el resto de actores progresistas “desde la cooperación, el reconocimiento mutuo, el respeto a la autonomía de cada organización y la elaboración política compartida, como una aportación al fortalecimiento del conjunto del espacio”.

En el debate político se subrayó que “aún no existe una democracia plenamente igualitaria” ante el auge de discursos “antifeministas y reaccionarios, que buscan cuestionar los derechos de las mujeres y frenar los avances sociales”.

Por ello, Movimiento Sumar defiende un feminismo interseccional, de clase y democrático, conectado con otras luchas por la igualdad “que mejore las condiciones de vida de las mujeres y que sitúe la erradicación de las violencias machistas como una responsabilidad colectiva de las instituciones y de toda la sociedad”.

Nuevo modelo territorial y coordinación descentralizada

La asamblea acordó igualmente la creación de un Consejo Territorial “plurinacional y descentralizado” como órgano estable de coordinación y representación, con presencia de todos los territorios constituidos. Su reglamento interno se negociará con las organizaciones territoriales y deberá ser aprobado por el Consejo de Coordinación antes de que finalice 2026.

Mediante una enmienda, se aprobó además la celebración de una Conferencia Territorial con periodicidad trimestral, en la que los territorios participarán de forma vinculante en la definición de la estrategia política estatal. Los acuerdos que alcancen mayoría cualificada habrán de ser debatidos y sometidos a votación por los órganos estatales en un plazo máximo de treinta días.

La organización aprovechó también la cita para examinar el contexto geopolítico internacional, con especial atención al impacto de la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos y a la situación en Gaza, Irán, Ucrania, Cuba y Venezuela, entre otros escenarios.

Intento de superar la crisis interna de Movimiento Sumar

La designación de Martínez Barbero y Rosa Martínez cierra una fase del proceso de renovación del liderazgo de Movimiento Sumar, orientado a encauzar la crisis interna que arrastraba el partido. Su candidatura única se presentó como una propuesta amplia, con vocación de integrar las distintas corrientes y sensibilidades de la formación.

Esta asamblea extraordinaria, la tercera en apenas tres años, tenía como misión reordenar la estructura de Movimiento Sumar, consolidar su presencia territorial y preparar al partido para un nuevo ciclo político, con el objetivo de revalidar el Gobierno de coalición progresista en las próximas elecciones generales, previstas para el próximo año.

El cambio en la cúpula llega tras la dimisión de la exsecretaria de Organización Laura Moreno, que dejó el puesto entre críticas a Lara Hernández y reveló la apertura de una investigación interna por un presunto trato vejatorio a trabajadores. El entorno de Hernández rechazó de plano esas acusaciones, pero finalmente ella también abandonó sus responsabilidades hace unos días.

La formación ya había atravesado otros episodios convulsos desde su aparición en la escena política, como la salida de Yolanda Díaz de la coordinación general, la renuncia del exportavoz parlamentario Íñigo Errejón tras ser denunciado por supuesta agresión sexual por la actriz Elisa Mouliáa y la marcha de diversos dirigentes orgánicos.

La nueva dirección mantiene a Díaz como referente político del espacio, aunque sin funciones orgánicas en el partido. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo acudió este sábado a la asamblea como una militante más, después de anunciar hace meses que tampoco optará a encabezar futuras candidaturas electorales.

Trayectorias políticas y retos inmediatos

Rosa Martínez ya había asumido la coordinación interina tras la renuncia de Díaz y acumula trayectoria en Podemos y Verdes Equo. Fue diputada en el Congreso y en el Parlamento vasco y en la actualidad desempeña la Secretaría de Estado de Derechos Sociales.

Verónica Martínez Barbero, por su parte, fue directora general en el Ministerio de Trabajo y más tarde tomó la portavocía del grupo plurinacional Sumar en el Congreso como figura de consenso tras la dimisión de Errejón.

Al inicio de la jornada asamblearia, ambas dirigentes defendieron ante los medios la necesidad de levantar una izquierda más amplia, capaz de actuar con “responsabilidad y altura de miras”, y subrayaron el papel de Movimiento Sumar como espacio de encuentro entre las distintas organizaciones progresistas.

Entre sus prioridades señalaron reforzar la estructura organizativa, extender la implantación territorial y hacer frente a desafíos como la desigualdad, la crisis ecológica, el desarrollo tecnológico sin control y los “tecnooligarcas”. A partir de ahora deberán desplegar esta hoja de ruta y designar una candidatura con liderazgo fuerte para intentar remontar los malos datos que las encuestas otorgan actualmente a Sumar.