La FDA da luz verde a Kresladi, primera terapia génica española para la deficiencia de adhesión leucocitaria tipo I

La FDA aprueba Kresladi, primera terapia génica desarrollada en España para la deficiencia de adhesión leucocitaria tipo I, tras un ensayo internacional en nueve pacientes.

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La FDA aprueba 'Kresladi' en déficit de adhesión leucocitaria tipo I, terapia génica ideada por CIBERER, CIEMAT e IISFJD CIEMAT

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La Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) ha concedido la aprobación a “Kresladi”, cuya molécula es marnetegragene autotemcel, el primer tratamiento de terapia génica desarrollado a partir de una investigación liderada desde España y destinado a la deficiencia de adhesión leucocitaria tipo I (LAD-I).

Este medicamento de la farmacéutica Rocket Pharma ha sido concebido por el Área de Enfermedades Raras del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERER), el Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IISFJD) y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT). En el ensayo clínico pivotal también ha intervenido el Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid.

“Esta terapia recibió previamente la designación de 'Fast track' (vía rápida) de la FDA, lo que refleja la gravedad de la enfermedad y la urgente necesidad de nuevas opciones de tratamiento para los pacientes afectados”, ha señalado el director de la Unidad Innovación Biomédica del CIEMAT/IIS-FJD/CIBERER, el doctor Juan Bueren, sobre esta inmunodeficiencia minoritaria pero extremadamente severa, asociada a infecciones que pueden resultar mortales.

La patología se origina por mutaciones en la proteína CD18, imprescindible para que los leucocitos puedan desplazarse desde el torrente sanguíneo hacia las zonas de infección e inflamación. Por este motivo, las instituciones implicadas consideran que la autorización de la FDA supone un avance decisivo para la terapia génica impulsada desde España.

El fármaco está indicado en pacientes que padecen infecciones repetidas y potencialmente letales desde los primeros años de vida, así como alteraciones en la cicatrización de las heridas. Hasta ahora, el abordaje estándar consistía en el trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas, una opción que exige contar con un donante compatible y que entraña riesgos y complicaciones de relevancia.

“Kresladi” fue diseñado y probado inicialmente en modelos experimentales bajo la coordinación de Bueren y de la directora del departamento de Operaciones Técnicas de Rocket Pharma España, la doctora Elena Almarza. Posteriormente, la compañía obtuvo la licencia del desarrollo en colaboración estrecha con el equipo de Transferencia Tecnológica de la Fundación Botín.

Ensayo clínico internacional con nueve pacientes

Sobre esta base se llevó a cabo un ensayo clínico internacional para analizar la eficacia y la seguridad en nueve pacientes con LAD-I. La estrategia de terapia génica se ha sustentado en la obtención de células madre de la médula ósea de cada participante y en su modificación “ex vivo” mediante un vector viral para introducir el gen terapéutico, es decir, la copia funcional del gen alterado.

Tras corregir el defecto genético, las células fueron reinfundidas en los propios pacientes después de administrar un fármaco destinado a eliminar las células enfermas, favoreciendo así la implantación de las células madre corregidas. El procedimiento se ha desarrollado en tres hospitales pediátricos internacionales, entre ellos el Hospital Universitario Niño Jesús.

El seguimiento de más de tres años tras la administración del tratamiento refleja una supervivencia mantenida de los pacientes, sin episodios de infecciones graves recurrentes ni necesidad de recurrir a un trasplante de médula ósea.

Además, los grupos españoles han transferido a Rocket Pharma la licencia de otras dos terapias génicas. La primera está dirigida a la anemia de Fanconi A, una enfermedad severa que provoca un fallo congénito de la médula ósea y que ya ha progresado en su fase de evaluación clínica. La segunda se orienta a la anemia congénita por déficit de piruvatoquinasa eritrocitaria, cuyo ensayo clínico se encuentra actualmente en marcha.