La reina Letizia ha remarcado este jueves que “la salud es un asunto global”, tal y como puso de manifiesto la pandemia de la Covid-19 y “está volviendo a demostrar el hantavirus”. Ha insistido en que proteger la salud “es la inversión más rentable que existe”, además de ser “obligatorio en términos humanos, de derechos básicos, de dignidad y de equidad”.
“Pocas cosas benefician tanto a los ciudadanos como el cuidado de la salud”, ha sostenido durante la apertura de la XVII Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Salud, que se celebra en Madrid como antesala de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno prevista para noviembre.
La monarca ha recalcado que la apuesta por la salud es “rentable” porque “evita tratamientos a medio y largo plazo que no solo son caros, sino que, además, bien por discapacidad o por mortalidad, terminan restando fuerza productiva a cualquier economía”. En este sentido, ha recordado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que “prevenir en salud es una inversión macroeconómica estructural”.
En esta línea, ha precisado que destinar recursos a la prevención de enfermedades no transmisibles puede cuadruplicar el retorno económico de aquí a 2030, llegando en determinados supuestos a multiplicarse por seis y, “todavía más importante”, permitiría salvar 12 millones de vidas. Para la reina, este dato constituye “el argumento más directo y más irrefutable para convencer a gobiernos e instituciones de prestar atención a sus sistemas de salud y hacer más eficientes, equitativas e inclusivas sus políticas de salud”.
Ha reiterado que velar por la salud “no solo es rentable, sino obligatorio en términos humanos, de derechos básicos, de dignidad y de equidad”. A su juicio, unos sistemas sanitarios sólidos, innovadores, universales y bien distribuidos territorialmente “contribuyen a sociedades más fuertes”.
Posteriormente, ha recordado que el espacio iberoamericano lleva años cooperando en materia sanitaria “desde hace tiempo” mediante redes como RIMAIS, de Aprendizaje e Investigación, REDIC, de Investigación Cualitativa, o RITA, en Terapias Avanzadas, que “ponen en común conocimientos y tratan de armonizar políticas públicas”.
La reina ha querido poner el foco en la labor de ALIBER (Alianza Iberoamericana de Enfermedades Raras), a la que ha calificado como “fundamental” para dar visibilidad a estas patologías, que afectan a 47 millones de personas en el ámbito iberoamericano.
Antes del acto inaugural, la reina ha tomado parte en una sesión específica sobre equidad e inclusión en la atención a las enfermedades raras. De esta reunión, ha destacado una reflexión de la presidenta del Observatorio Interinstitucional de Enfermedades Huérfanas de Colombia, Luz Salazar, quien señaló que “es importante que la vida de las personas que tienen enfermedades raras no sea tan difícil”.
Servicios sanitarios al límite y salud mental
En relación con la situación actual, la reina ha alertado de que numerosos servicios esenciales, entre ellos la Atención Primaria, están “tan tensados” que “no cubren en muchas ocasiones las necesidades de todos los ciudadanos”. Ha añadido que “muchas patologías siguen sin tener diagnóstico, muchos medicamentos no son accesibles, hay enfermos que no se sienten cuidados, familiares que se sienten perdidos, en ocasiones también abandonados”.
También ha llamado la atención sobre el deterioro de la salud mental, que “avanza peligrosamente, incrementa los casos de discapacidad y los suicidios, que son la tercera causa de muerte”, pese a que “no cuenta con suficientes profesionales para atenderla”. Ha reconocido que los profesionales sanitarios “se dejan la piel”, pero “no siempre llegan” y ha reclamado para ellos “impulso, apoyo y formación constante”.
Además, ha mencionado el Tratado de Pandemias, acordado por los Estados miembros de la OMS el pasado año y aún pendiente de aplicación, algo que, en su opinión, constituye una “prioridad”, del mismo modo que la puesta en marcha efectiva de la resolución de la OMS sobre enfermedades raras.
“Y este es el abordaje integral de la salud, que se potencia cuando se trabaja de forma coordinada”, ha concluido, expresando su deseo de que esta conferencia sirva para que los jefes de Estado y de Gobierno asuman “compromisos claros y ambiciosos” en el ámbito de la salud pública.